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Las frases Sueño hecho realidad «Sueño, ilusión, meta... Mi ilusión de ser entrenador venía propuesta por llegar a serlo en el Athletic»
Un reto arriesgado «La tarea es ardua por la trayectoria del equipo en las últimas temporadas, pero creo estar capacitado para sacarla adelante»
El primer paso «Mejorar el aspecto defensivo es clave, pues así llegarán otra serie de mejoras y volverá la confianza al equipo»
No le asusta el debut «El Bernabéu es una buena plaza para estrenarse: el Athletic ha hecho allí buenos partidos, mi trayectoria ha sido allí buena y las lunas pueden coincidir»
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Si la primera impresión es la que cuenta, la masa social del Athletic puede respirar con cierto alivio. José Manuel Esnal "Mané" es un técnico de sobra conocido en Bilbao, pues por algo nació en Balmaseda hace 56 años y por algo se ha labrado un prestigio y una reputación intachables en los más de 25 años que acumula en los banquillos. Pero se le conocía a través de los periódicos, las teles y las radios, y de sus puntuales visitas a San Mamés, al frente del Lleida o del Alavés. No fue hasta las 17.28 horas de ayer cuando el entrenador vizcaino pronunció sus primeras palabras como responsable del primer equipo de "su" Athletic. Y esa primera impresión difícilmente podía haber generado un impacto más grato.
Enérgico pero sereno, ilusionado pero prudente, su discurso, riquísimo, alternó frases de manual, sobre todo al comienzo («Quiero dar las gracias a la presidenta y a la Junta Directiva por haber confiado en mí», «Éste es un gran reto», «Cumplo uno de mis sueños, pues cuando decidí hacerme entrenador lo hice pensando en llegar a entrenar al Athletic»), con otras más profundas y complejas («Ésa es una buena pregunta, pero yo también soy una persona con muchas más preguntas que respuestas», «Hay que marcar la liturgia de los tiempos», «El fútbol es una apisonadora»). Las oraciones complejas y resultonas no dan puntos, que es a lo que ha venido Mané al Athletic, pero un par de minutos bastaron para que todos los presentes supieran, por si no lo sabían ya, que el que hablaba era un hombre de fútbol, con todas las connotaciones que ese concepto conlleva.
La puesta en escena, en el salón del palacio de Ibaigane, fue idéntica a la que 25 horas antes despidió a Félix Sarriugarte, sólo que el ambiente no era ayer tan tenso. Ana Urquijo compareció entera y decidida (la víspera, la presidenta no pudo ocultar su emoción por el despido de "Sarri"). La primera fila la ocupaban también los directivos.
«No me conformo con la permanencia», dijo Mané y aportó su primer gran titular como entrenador del Athletic. Ahora bien, sabedor de la mano dura con que los caprichos del balón gobiernan el planeta fútbol, tampoco pudo negar el de Balmaseda que, dadas las circunstancias, la salvación sería un mal menor.
La clave, en la defensa
«Podemos llamarlo sueño, podemos llamarlo ilusión, podemos llamarlo meta. Ha coincidido en este momento y es un buen momento para coger al Athletic. Sí, se cumple un sueño. La ilusión de cuando empecé como entrenador venía propuesta por llegar a ser entrenador del Athletic», dijo Mané en el "calentamiento". Unos prolegómenos en los que quiso agradecer la confianza que la Junta Directiva ha depositado en él, y en los que remarcó lo delicado pero también apasionante del desafío. «Llevar las riendas del Athletic en una situación tan complicada es una difícil tarea, pero no por ello no es bien recibida por mi parte. Todos sabéis cuál es la trayectoria del equipo en las últimas temporadas y las dificultades que está atravesando. Por lo tanto, la tarea es complicada, difícil y ardua, pero enseguida vi las posibilidades, vi que estaba capacitado para sacarla adelante».
Mané fue entrando en calor y en materia con el paso de las preguntas. Como si se tratara del médico que ausculta por vez primera a su paciente, le pidieron un diagnóstico. El técnico encartado cree conocer el mal del Athletic, y cree que por su inmediata curación pasa la recuperación del equipo. «Para los aficionados, para los técnicos, incluido Sarriugarte, incluso para la prensa hay una cosa incuestionable, que son las cifras: hay un reguero de goles en contra importate, y ésa es una materia a trabajar de forma inmediata. Mejorar el aspecto defensivo es fundamental, y como consecuencia de esa mejora seguro que vamos a lograr otras metas pequeñas que se irán viendo poco a poco, y vamos a devolver esa confianza que le falta a todo equipo que tiene malos resultados», dijo. Para Mané, el segundo mal del Athletic es «el pesimismo que hay alrededor de las posibilidades de este equipo, que las tiene». Caso de poner remedio a estos males, Mané confía en «concluir la temporada con una clasificación holgada». Pronunciar esa frase y ser preguntado si firmaría la 17ª posición final fueron uno. «Esa meta no es la que yo persigo. Evidentemente, evitar el descenso es a día de hoy una meta porque estás en puestos de descenso, pero yo no me conformaría con eso».
Si es 18º será por algo
El Athletic ocupa la antepenúltima plaza tras 12 jornadas. Mané, aun reconociendo que a los leones no les ha acompañado en exceso la suerte («he visto en varios partidos pasearse la mala fortuna por San Mamés, y resultados que podían haber sido positivos han quedado mermados», dijo), considera que la Liga, a punto de doblar la esquina de su primer tercio, va colocando a cada equipo donde se merece. «No se puede decir con rotundidad que los puestos sean merecidos o definitivos, porque restan muchos partidos, pero doce jornadas ya son como para pensar que es más que probable que te merezcas estar ahí», dijo.
Al nuevo técnico le dijeron que sí, que todo el mundo sabe que el origen de los males rojiblancos es defensivo, pero le preguntaron cómo tenía pensado detener esa hemorragia. «Es una buena pregunta de difícil respuesta. Yo también soy una persona que tiene más preguntas que respuestas», dijo. «A estas alturas del campeonato, el método no debe ser el de la prueba-error, sino que habrá que tratar de acertar de lleno lo más rápidamente posible. En otras circunstancias sí me gusta la prueba-error, y quizás la veamos, pero espero que la prueba sea positiva y que no tenga que dar un paso atrás para dar dos adelante, aunque puede ocurrir».
No le asusta el Bernabéu
Mané, es obvio, llega decidido a introducir cambios: nuevas variantes tácticas, nuevo método y equipo de trabajo, nuevos entrenamientos, nuevas alineaciones... «Pero decir que el equipo va a jugar distinto y mejor sería de un necio, y no quiero serlo», avisó. En sus planes no figura llamar a Sarriugarte para solicitarle información, pero tampoco descartó tal posibilidad.
Mané debutará el domingo en el Bernabéu, ante el Real Madrid del rocoso Capello. Tampoco ese reto le asusta. «No es una mala plaza. El Athletic siempre ha hecho buenos partidos allí, y mi trayectoria en el Bernabéu también ha sido buena. Pueden coincidir las lunas ese día», comentó, y deseó, Mané. |