BILBAO. El Athletic pudo sellar ayer un antes y un después en su objetivo liguero. Y para bien. Sin embargo, su semblanza tras el descanso hasta la expulsión de Pedro López, e incluso tras el segundo gol, hizo aparecer los fantasmas de sus últimas actuaciones en La Catedral. El propio Joaquín Caparrós aludió a este aspecto realizando un ejercicio de autocrítica. "En casa no somos el mismo equipo que, por ejemplo, jugó en el Calderón y en Almería. Debemos encontrarnos más cómodos y desenvolvernos más con la pelota", explicó el técnico rojiblanco, consciente, eso sí, de que los leones dieron un salto adelante en sus aspiraciones.
"Nos ha pasado prácticamente lo mismo pero eso es por falta de confianza, aun sabiendo que podemos generar más fútbol. Lo esencial son los tres puntos conseguidos frente a un contrario que en sus desplazamientos aprieta mucho y que se halla en nuestra pelea. También es importante tener en cuenta que les superamos en el gol average", valoró el de Utrera. "A partir de ahora, y a pesar del paso dado, toca pensar en mejorar", insistió.
"Nos ha entrado nerviosismo, se ha jugado un poco acelerados, como si fuera una contrarreloj. Cuando estemos por delante en el marcador hay que hacerse más fuertes y confiar en nuestras posibilidades. Si en las once jornadas que quedan obtenemos resultados positivos, seguramente que creceremos y hallaremos soluciones para esto", sostuvo Caparrós. Un asunto que aplaudió, y que se echó en falta sin ir más lejos en la visita al estadio almeriense, fue la efectividad. "A fin de cuentas es lo que vale. Lograr un gol a los cinco minutos es fundamental para encarar mejor un partido. Además, es cierto que ellos han gozado igualmente de ocasiones de peligro, donde Armando ha respondido a buen nivel", resaltó.
"Quizás lo más justo hubiera sido un encuentro con más goles por los dos lados con triunfo nuestro. A lo dicho antes hay que añadir que se ha mantenido la portería a cero, que no ha volado ningún punto y que ya queda un duelo menos hasta el término del campeonato", describió Caparrós. "Todas estas cosas nos tienen que valer para crecer en lo personal y en lo colectivo". Donde el entrenador del Athletic evitó entrar es en la acción del segundo tanto de Igor. "Mis jugadores me dicen que también existió un penalti y una segunda tarjeta a Álvaro. Eso es lo que me cuentan a mí mis futbolistas".
Por otro lado, y como en él es ya habitual, a su juicio no sería bueno echar las campanas al vuelo aunque se haya abierto una brecha de cuatro puntos respecto al foso de la clasificación. "Eso no vale de nada, es algo circunstancial, simplemente hay que continuar sumando para ganar en confianza porque, aquí, pierdes por ejemplo la próxima semana y vuelves a tener el miedo en el cuerpo. Hay que mirar desde la distancia tanto los estados de euforia como de depresión", puntualizó Caparrós. En su foro interno el análisis será desde luego más benigno, ya que el mes de marzo puede colocar al Athletic con un pie en la salvación, dado que debe rivalizar con conjuntos como el Betis y el Recreativo, ambos fuera de casa. "Yo insisto. Los jugadores tienen que tener presente que cuando juegan al fútbol deben dar importancia al balón. Saben hacerlo".
Sin entrar en personalismos, dedicó parte de su intervención en otorgar una nota bastante alta a Javi Martínez, quien acabó el partido con las molestias en el adductor que fue arrastrando en los últimos días y que no le impidieron ser de la partida. "Este chaval tiene un recorrido de mejora, por eso debe aprender a dosificarse. Así es como va a madurar y posicionarse mejor. En la segunda parte se ha resentido, si bien ha podido seguir en el césped porque era una pieza clave para intentar frenar el fútbol directo del Valladolid. Al ritmo que juega es normal que tenga ese tipo de molestias", relató.
sin amorebieta El próximo sábado (20.00 horas, PPV), en el Ruiz de Lopera, Caparrós no podrá contar con Fernando Amorebieta, debido a la acumulación de amonestaciones, siendo Ustaritz su probable relevo. El central no tuvo ayer una de sus tardes más afortunadas. Él mismo admitió que falló en ciertos despejes. "A veces todo no te sale lo bien que quieres. Lo importantes es ir a Sevilla con muchas ganas, ya que si ganamos allí podemos medio cerrar la temporada. Sabíamos que de no ganar al Valladolid se nos complicarían las cosas, pero no ha sido así. Armando ha tenido una gran actuación en las ocasiones en que el contrarios nos ha acosado. Le valdrá para reforzarse no sólo él sino también el grupo". Sufrida, algo gris, pero bendita victoria. |