bilbao. El Athletic ha trasladado a la Liga de Fútbol Profesional su "interés inicial" en formar parte del proyecto liderado por la patronal de clubes de crear una futura Liga de filiales que se prevé poner en marcha a partir de la temporada 2009-2010. La semana pasada, Roberto Olabe, ex entrenador de la Real Sociedad y ex director deportivo del Almería entre otras funciones, se reunió, en su cargo de coordinador de esta iniciativa, con miembros de la Junta Directiva del club rojiblanco y del organigrama de Lezama con el objetivo de recibir el respaldo de la entidad de Ibaigane. El Athletic, de principio, trasladó a Olabe que aún no tiene formulada una respuesta definitiva, aunque las sensaciones, según fuentes consultadas por DEIA, son positivas.
En un principio, los 41 filiales se repartirían en tres grupos en función de la proximidad geográfica con la disputa de una liguilla de todos contra todos a ida y vuelta en cada uno de ellos. Después quedaría por determinar el número de fases posteriores hasta llegar a una final donde se conocería el nombre del campeón. Será, eso sí, un campeonato cerrado, por lo que no se decretarán ascensos y descensos, mientras que un club, en caso de no pertenecer a la LFP si desciende a Segunda B, podrá mantener a su filial en esta Liga por un periodo que está aún sin determinar.
El proyecto se está ultimando, aunque quedan puntos significativos por concretar. Uno de ellos radica en la idoneidad de que estos filiales dejen de competir en las categorías que militan en la actualidad, lo que supondría cambiar de forma radical su concepto además de afectar la configuración de las competiciones en las que están inmersos. Por el contrario, una parte importante de clubes apuestan por sacar un segundo filial -en el caso del Athletic se recurriría al Basconia- para afrontar esta liguilla.
El acuerdo es más palpable en los requisitos administrativos. Es decir, cada club podrá inscribir a un máximo de 30 jugadores, de los cuales un mínimo de cinco tienen que ser sub'21 y ocho menores de 23 años. Otra novedad radicaría en que los jugadores de los filiales podrían jugar con el primer equipo el mismo día que lo hagan con el segundo, pero siempre que su comparecencia en este último no exceda de los 45 minutos.
un año de estudio El germen de este proyecto nació en una propuesta lanzada por Osasuna hace un año. En concreto, fue a iniciativa de Jesús Corera, director del fútbol base de la entidad navarra, que puso en la mesa un proyecto para crear una Liga para equipos dependientes de los clubes de Primera y Segunda División, los conocidos como filiales, al entender que la actual Segunda B está formada por conjuntos que principalmente diseñan sus presupuestos para aspirar al ascenso de categoría, lo que "deja en inferioridad a los filiales", como, en su opinión, ocurre con Osasuna Promesas, "donde hemos llegado a jugar con tres juveniles como titulares, lo que no se ha dado en ninguno de los 80 equipos" del Estado.
Aquella idea tuvo su eco. El Espanyol fue uno de los clubes de Primera que más se interesó en profundizar en ella. Le siguió el Villarreal, mientras que el Sporting, otro de los referentes en la política de cantera y que milita en Segunda División, también se sumó a un proyecto que ha ido ganando adeptos con el paso de los meses. La Liga de Fútbol Profesional aceptó estudiar la iniciativa, para después encargar a Roberto Olabe la coordinación de todo el proceso con los 41 clubes que componen la patronal.
Olabe ya ha madurado los términos de un proyecto que se vende como "atractivo". De momento, ya existe una comisión que se encarga de regular las bases de esta hipotética competición y que está formada por representantes de Osasuna, Espanyol, Villarreal, Real Madrid, Sporting, Las Palmas y Numancia. La mayoría de los 41 clubes de la LFP, entre ellos el Real Madrid y el Barcelona, han visto con buenos ojos esta iniciativa, aunque falta contar con el respaldo de la totalidad de ellos para que sea una realidad, tal como exige la Federación Española de Fútbol para ponerla en marcha a partir de la temporada 2009-2010 en caso de que así lo apruebe su asamblea general que tendrá lugar en el próximo julio.
Según los promotores de esta Liga, ésta buscaría mejorar el proceso formativo de futuros futbolistas, a imagen y semejanza de la filosofía que ofrece la Premier Reserve League de Inglaterra -donde compiten los segundos equipos de los clubes que militan en la máxima categoría-, además de dar entrada a los jugadores del primer equipo que están en proceso de recuperación de una determinada lesión para que vayan cogiendo ritmo de competición. Otro de los objetivos radicaría en proponer un modelo de competición que, a su juicio, beneficiaría los jugadores más jóvenes al enfrentarse con rivales de su quinta y no ante futbolistas que rondan o superan los treinta años.
Partidos en viernes y con televisión
La comisión que regula las futuras normas de esta Liga de filiales, compuesta por Osasuna, Espanyol, Villarreal, Real Madrid, Sporting, Las Palmas y Numancia, también trabaja a la hora de captar los mayores recursos económicos posibles. De principio, sería la propia Liga de Fútbol Profesional la que asumiría los gastos que suponen los viajes y posibles estancias de estos filiales, aunque esta comisión, coordinada por Roberto Olabe, negocia con algún operador televisivo de cara a la posibilidad de retransmitir determinados partidos de cada jornada y que tienen la tarde del viernes como la propicia para ello, de cara a no chocar con los intereses de sus conjuntos nodrizas. Otro de los puntos a afrontar se centra en la captación de un sponsor, a imagen y semejanza de lo que ocurre con el BBVA, que patrocina el campeonato de Segunda División A. TVE, a través de su segundo canal, ya retransmitió hace ocho años encuentros de Segunda División B por medio de sus diferentes centros territoriales, en una experiencia que no tuvo continuidad. De todas formas, los promotores de esta iniciativa destacan el escaparate atractivo de esta competición. >p.r. |