ha sido la campaña de su debut en Primera División y Markel Susaeta se ha convertido en una de las piezas al alza del Athletic. El de Eibar, por mor de la tarjeta amarilla que le mostró ayer Velasco Carballo, dio ayer por finiquitada la temporada y lo hizo en un partido en el que lo mejor por parte del conjunto rojiblanco salió de sus botas. Susaeta puso el juego, las ganas, pero le faltó la puntilla, el gol.
Susaeta salió al campo con ganas, las que parecía que faltaban en los primeros minutos a sus compañeros con camiseta rojiblanca. Pegado a la cal en la banda derecha, el eibartarra recordaba a los viejos extremos al uso que desbordaban al lateral en un palmo de terreno. El veterano Pinillos sufrió la pujanza de un jugador con hambre de balón. La primera gran acción por parte de interior derecho del Athletic llego en el minuto 19 cuando se fue de dos defensores cántabros, pero no acertó en el pase al centro del área pequeña donde Fernando Llorente esperaba con la caña preparada.
La mejor acción por parte del Athletic llegó apenas tres minutos después y, como no, tuvo como protagonista a Markel Susaeta. El rojiblanco arrancó desde el centro del campo, algo escorado a la derecha, se fue de los defensas que le salieron al paso y su disparo, con la zurda, su pierna mala, salió ajustado al poste derecho de la meta del Racing, cuando Toño, el guardameta de cuadro cántabro, no llegaba ya al esférico. Por milímetros se fue el balón y probablemente la victoria, ya que el Athletic no volvió a disponer de una ocasión tan clara para romper el empate.
Tras el descanso, Markel Susaeta volvió a ser el jugador referencia. Sus compañeros, sabedores de que ayer estaba con ganas y con chispa, le buscaban en la banda para que el de Eibar intentara el uno contra uno.
Además, Markel Susaeta trabajó mucho en defensa, sobre todo cuando Andoni Iraola tuvo que abandonar el partido por lesión y fue Carlos Gurpegi quien cambió de posición y se colocó como lateral derecho. El joven interior derecho se multiplicó para echar una mano al de Andosilla ante las acometidas cántabras.
Lo peor fue la tarjeta amarilla que le mostró Velasco Carballo, tarjeta que le impedirá jugar en Sevilla, pero con su acción sobre Colsa desbarató una peligrosísima contra del Racing. Fueron décimas de segundos en los que por la cabeza de Susaeta primó lo colectivo por encima de lo individual.
Tiempo habrá para hacer un análisis más pormenorizado sobre lo que ha sido la primera temporada de Susaeta en la máxima categoría, pero lo cierto es que el Eibar ha dejado claro que es un jugador con una tremenda progresión. |