donostia. La Real Sociedad dio el pasado sábado en el Kursaal la imagen más pobre que ha ofrecido en los últimos años. En el auditorio donostiarra quedó fielmente reflejada la ruptura social que existe en el club txuri-urdin. Tras la Junta de accionistas Anoeta apareció lleno de pintadas que pedían la dimisión del Consejo, unas elecciones limpias y denunciaban un pucherazo.
APARS, Asociación de Pequeños Accionista de la Real trabaja ya para impugnar la Junta del sábado y pretende lograr el 5% de las acciones del club para convocar una nueva Junta Extraordinaria. Su presidente, Miguel Ángel Martínez, está indignado con la actitud de un Consejo que, en boca de su presidenta, dijo no ver fractura social en la Real: "Lo que hace falta es que convoquen elecciones para terminar con todos los malos rollos. Luego, si quieren, que se presenten. Igual, con el control que tienen, hasta ganarían las elecciones, pero... La Junta parecía de una república bananera. Es muy bonito decir que la gente estuvo agresiva, pero se debe a que el Consejo se está riendo de nosotros", comentó.
También Peio Gibelalde, candidato en 2001 a la presidencia de la Real Sociedad salió escandalizado de la Junta: "Viendo las cosas con frialdad sigo perplejo y confuso. Estoy muy decepcionado. La rueda de prensa de María de la Peña fue algo fuera de tono. Decir que no hay crispación, que no hay fractura".
Valery Karpin culpaba desde Vigo a algunos medios de intoxicar el entorno de la Real cuando aún estaba Astiazaran en el poder: "Hay una gran crispación, pero viene de hace muchos años. Empezó cuando yo todavía era jugador de la Real. En 2004 se buscó un único culpable que era José Luis Astiazaran".
Hoy se presenta Iriarte El Consejo presenta, a las 12.30 horas, la piedra angular de su proyecto deportivo, basada en un Salva Iriarte que ha firmado un contrato de tres años. |