Los hechos tuvieron lugar a primeras horas de esta mañana cuando un grupo de opositores al tren de alta velocidad se introdujeron en la Casa consistorial del municipio donde se iban a firmar las actas de expropiación de terrenos para la construcción de esta infraestructura. Según las citadas fuentes, pese a que en un primer momento la presencia de estas personas fue pacífica, en el momento en el que se iban a identificar a algunas de ellas "por insultos" contra los agentes se produjo algún forcejeo. Dos ertzainas tuvieron que ser atendidos de algunas lesiones, según las fuentes de la Policía vasca, mientras que dos de los concentrados fueron acusados de una falta de respeto e insultos a los agentes.
El colectivo anti-TAV hizo público un comunicado en el que denunció la actitud de la Ertzaintza "provocativa y dispuesta al enfrentamiento ante una protesta pacífica e incluso silenciosa". Este colectivo reiteró su "más firme denuncia por la expropiación forzosa impuesta por el Ministerio de Fomento, ignorando el debate creciente en las zonas afectadas por esta macro-infraestructura".
Pidió que los "ingentes gastos de este proyecto se aprovechen en mejorar la calidad de vida de las personas y de nuestros pueblos, dando respuesta a los principales problemas sociales a los que nos enfrentamos, empezando por la sanidad, la educación y la vivienda".
El colectivo "aplaudió" la actitud del alcalde de Durana que "siguiendo el ejemplo dado ayer el Legutiano, ha decidido suspender el acto" de firma de actas. El alcalde de esta última localidad, Pedro Julián Berriozabal (EA), se negó ayer a firmar las actas de expropiación de terrenos para poder construir la "Y" ferroviaria vasca.
Aralar aplaudió hoy esta "actitud de desobediencia civil ante decisiones impuestas" y sostuvo que "tenemos una oportunidad inmejorable para aunar fuerzas en contra de este proyecto impuesto".