La concejala de esta formación, Nerea Gálvez, manifestó su "tremenda indignación" por el hecho de que, tras más de un mes desde que un grupo de "vándalos" rompieran una treintena de las cristaleras de estas rampas, el Gobierno socialista permanezca "impasible sin dar solución a este deterioro". Gálvez denunció que el estado en el que se encuentran las rampas del casco medieval es "indigno" para una ciudad como Vitoria. "Los vecinos y vecinas de la colina son las víctimas de un grupo de desalmados al que no se le ocurre otra cosa que manifestar su rechazo a esta infraestructura dañándola gravemente", indicó.
La representante de Ezker Batua lamentó que, ante la situación deficiente de las rampas, con cristales rotos, falta de higiene y suciedad, el Ayuntamiento no tome "medidas urgentes". "El gabinete Lazkoz ha prometido que se va a firmar un contrato de mantenimiento y limpieza propio pero un mes después de los ataques esta zona se parece más a Bagdad o Beirut", añadió.
EB indicó que los vecinos que utilizan las rampas "no deben ser las víctimas de los abusos de unos energúmenos ni de la dejadez del partido socialista que ni se preocupa del casco medieval ni actúa cuando surgen los problemas".