Los trabajadores de este centro han decidido hacer pública esta denuncia después de haber acudido la Diputación de Araba y no haber "observado movimientos" que consideran "imprescindibles". Han explicado que las condiciones en las que se encuentra el centro Zabaltzen resulta "prácticamente imposible" atender a los menores e "impide" su inserción en la sociedad "en las mínimas condiciones de dignidad". El centro, ubicado en el edificio de la Cruz Roja de la capital alavesa, fue inaugurado en junio de 2003 por el Instituto Foral de Bienestar Social. Se trata éste de un edifico de oficinas cuyas paredes son "finas planchas de pladur". Desde que en marzo comenzó a incrementarse el número de menores, ha sido necesario que algunos de ellos duerman en el suelo, llegando en algunas temporadas a ser hasta quince.
Sólo dispone de una ducha y un calentador que no aporta agua caliente suficiente. Carecen también de lavadora por lo que es necesario acudir a una lavandería. El sistema de calefacción y las ventanas no funcionan "correctamente", siendo necesario recurrir a estufas en invierno. En verano, en cambio, el techo de policarbonato hace que se alcancen hasta los 40 grados de temperatura.
El exceso de menores obligó a retirar varias mesas de la sala de televisión y actualmente sólo se dispone de una mesa y algunas sillas de plástico como único espacio lúdico y de estudio, además de la cocina. Esta cocina tampoco es suficiente para todos y algunos menores tienen que acudir al comedor social de Nuestra Señora de los Desamparados
Los educadores de Zabaltzen han asegurado que el Instituto Foral de Bienestar Social y los partidos de la Diputación conocen "de sobra" esta realidad. El propio ararteko realizó varias recomendaciones al Instituto en 2005, pero de momento no se ha aplicado ninguna de ellas.
Los trabajadores han denunciado que la "provisionalidad" de Zabaltzen dura ya cuatro años y medio y han exigido la reubicación del centro en un espacio "que reúna las condiciones de habitabilidad y de posibilidad de intervención educativa" y poner en marcha los "ajustes necesarios" para poder atender a los menores extranjeros.