Sobre las 17.37 horas de ayer, los bomberos fueron alertados de que salía humo por una ventana de un edificio de la calle Errekatxiki. Efectivos de los bomberos subieron hasta el segundo piso y llamaron insistentemente a la puerta sin obtener respuesta. Ante la gran cantidad de humo, decidieron derribar la puerta para comprobar si había alguien en el domicilio.
En el interior, se encontraron con gran cantidad de humo producido por un puchero en el fuego y localizaron a una persona que no se había percatado de la entrada de los bomberos hasta que éstos comenzaron a forzar la puerta, ya que se encontraba escuchando música con unos cascos, ajeno a lo que ocurría en el interior de la casa.