Por su parte, sindicatos como ELA, LAB y ESK han decidido no secundar los paros al no estar de acuerdo ni con el objetivo de la huelga ni con la forma en la que se ha convocado. La producción de la fábrica de Mercedes se encuentra parada desde el 2 de agosto, como habitualmente se produce todos los años con motivo de las vacaciones, y la empresa ha fijado el día de mañana para la vuelta a la actividad y a la producción de los modelos de vehículos Vito y Viano.
En declaraciones a Efe, el presidente del comité de empresa y representante de UGT, José Antonio Moreno, ha explicado que la dirección estableció en un principio el día 8 de septiembre para reanudar el trabajo, aunque posteriormente adelantó la fecha de inicio de la actividad a mañana, día 4.
Este cambio de fechas obligaba a varios de los trabajadores a cambiar sus planes vacacionales y a adelantar el regreso al trabajo, por lo que UGT, CCOO y USO decidieron convocar la huelga para "dar amparo legal" a los empleados que no puedan incorporarse a tiempo, según ha concretado Moreno.
Además, ha criticado que la empresa haya adelantado la actividad al 4 y 5 de septiembre "para eliminar la producción los sábados, ya que así le sale más barato".
No obstante, el presidente del comité de empresa ha opinado que la mayoría de los alrededor de 3.400 trabajadores irán mañana a trabajar, pero los que no acudan tendrán el amparo legal de una convocatoria de huelga.
Desde los sindicatos que no se han adherido a la convocatoria de paros, el portavoz de ELA, Igor Guevara, ha señalado que su sindicato no se suma porque "las huelgas se hacen para reivindicar algo, que no es el caso".
Además, ha recordado que UGT, CCOO y USO firmaron "de manera unilateral" el convenio colectivo que, según ha recalcado, permite a la empresa variar las fechas de trabajo.
El representante de LAB, Iñaki Anda, ha criticado que los convocantes "no hayan contado para nada con el resto de los sindicatos".