Desde que se empezara a aplicar la Ley de Promoción de la Autonomía Personal, los servicios sociales forales han recibido estas 247 solicitudes, de las cuales 101 se encuentran en alojamientos dependientes del Instituto Foral de Bienestar Social y otras 136 permanecen en su domicilio. De esa 136 personas, 46 han solicitado un recurso dependiente de la Diputación para personas con enfermedad mental, ya sea alojamiento, centro de día, centro ocupacional o centro especial de empleo, y el resto ha solicitado otros recursos más generalistas como la ayuda a domicilio o la prestación de cuidados en el entorno familiar o la prestación económica vinculada al servicio.
La Diputada de Política Social y Servicios Sociales, Covadonga Solaguren, ha dado a conocer estos datos en la rueda de prensa conjunta con la Federación de Euskadi de Familiares y Enfermos Psiquicos, ASAFES, ASASAM, AVIFES y AGIFES, asociaciones que han dado a conocer los actos organizados con motivo del Día Mundial de la Salud Mental que se celebra el próximo jueves bajo el lema 'Haciendo de la salud mental una prioridad global'.
La Diputación mantiene convenios de colaboración con ASAFES Y ASASAM por un importe de 303.737 euros que posibilitan el mantenimiento y el desarrollo de programas de acogida y atención social.
Solaguren adelantó que una de las intenciones de su departamento es poder contar con 13 nuevas plazas de alojamiento en dos pisos tutelados y gestionados por la Fundación Beti-Gizartean, una para personas adultas y otras para jóvenes, así como una nueva vivienda en Llodio para la atención de tres personas adultas con enfermedad mental y que será gestionado por ASASAM.