Según informaron fuentes de la empresa que gestiona el servicio, las unidades pudieron ser sustituidas por coches de reserva, por lo que puediron cumplirse los servicios mínimos. Los mismos medios advirtieron de que, en caso de que los sabotajes prosigan, la falta de disponibilidad de lunas adecuadas en el mercado puede afectar el normal desarrollo del transporte público por carretera en las próximas jornadas.
TCSA volvió a "brindar toda su colaboración a las fuerzas del orden para localizar y detener a los autores de unas acciones que se situan al margen de toda legalidad y que son más propias de kale borroka que de la legítima defensa de los intereses de los trabajadores".
Por último, TCSA recuerda la obligación legal que tiene el comité de huelga de prevenir y evitar este tipo de acciones violentas que van directamente contra los intereses de la ciudadanía y de la empresa, pero también de los propios trabajadores.