La nave ha sido encargada por una sociedad del consorcio belga Jan de Nul, uno de los principales clientes del astillero y será el segundo gran encargo que entregará la empresa tras su privatización. La draga botada hoy, según informó la empresa anteriormente, tiene 78.000 toneladas de desplazamiento, 223 metros de eslora y 41 de manga. Contará con 46 tripulantes y tiene una capacidad de 46.000 metros cúbicos en sus cántaras. La fuerza de sus bombas le permitirá succionar los fondos a más de 142 metros de profundidad.
Su primer empleo será trabajar en la serie de islas artificiales en forma de palmera que se está construyendo en la costa de Dubai dentro de un gran proyecto residencial.
El pasado mes de noviembre La Naval entregó a los presidentes de Repsol-YPF, Antonio Brufau, y de Gas Natural, Salvador Gabarró, el Sestao-Knutsen, el primer gran buque acabado por el astillero tras su privatización.
Se trata de un "gasero" (destinado al transporte de gas licuado) con una capacidad para 138.000 metros cúbicos, distribuidos en cuatro tanques criogénicos de doble membrana. Su eslora es 284,4 metros, mide 42,5 de manga y alcanza los 25,4 de puntal.
Una vez botada a la ría, la draga continuará el proceso de construcción amarrada a los muelles durante los próximo meses, hasta que sea entregada finalmente a sus armadores en torno a la próxima primavera, según los cálculos iniciales.
La botadura, que se realizó entorno a las 17:20 horas de esta tarde fue seguida por una gran número de curiosos que se agolparon en los lugares próximos a las gradas del astillero. Dos remolcadores guiaron el descenso de la nave, que se produjo sin ningún contratiempo.