La empresa explicó que los desconocidos entraron de forma violenta en los coches, que cubrían los servicios mínimos y, tras amenazar a los conductores, dañaron a patadas los pupitres y los espejos retrovisores de los autobuses. La empresa condena nuevamente la comisión de estos actos de sabotaje y solicitó al comité de huelga que impida su comisión, "máxime cuando se constata una escalada en la agresividad y virulencia de estas acciones, que pueden llevar al enfrentamiento entre los propios trabajadores".
En este sentido, TCSA mostró "su sorpresa e indignación" por los "torpes" intentos de algún miembro del comité de huelga que ha intentado trasladar la responsabilidad de los actos de sabotaje a "gamberros" o "personas ajenas interesadas en hacer fracasar las negociaciones".
TCSA emplazó al comité de huelga a asumir sus propias responsabilidades y evitar por todos los medios este tipo de actos. Por otra parte, reiteró su ofrecimiento de colaboración a la Ertzaintza para evitar estos actos y detender a sus autores.