Fernández indicó que los paros de 24 horas del viernes, ayer y hoy han tenido un seguimiento del 100 por cien, "respetándose en todo caso los servicios mínimos". En referencia a los ataques sufridos por algunas unidades, que ayer fueron perpetradas por varios encapuchados, negó que correspondan a ningún trabajador y precisó que estas acciones "benefician bastante más" a la Dirección de la empresa.
La reunión de mañana se llevará a cabo, con la mediación del Ejecutivo, en la propia sede del Gobierno vasco en Bilbao, a partir de las once y media de la mañana. Después, "depende de lo que salga" de este encuentro, los responsables del comité valorarán "si a lo largo del mes de agosto, probablemente en la Aste Nagusia, o en el mes de septiembre se realizan paros o huelgas".
También reconoció que la mediación que está manteniendo entre las partes el director de Trabajo del Gobierno vasco, Adolfo González Berruete, ha sido "importante para intentar acercar posturas" aunque "dos no llegan a acuerdos si uno no quiere y TCSA no quiere llegar a acuerdos".
En este sentido, explicó que, desde el inicio de la mediación del Ejecutivo, no se han convocado hasta ahora nuevos paros para "favorecer la negociación".
Además, dijo, la Dirección de la empresa de autobuses "está utilizando a los trabajadores para proyectarles frente a las instituciones que, al final, son los responsables últimos" de los servicios de Bilbobus y Bizkaibus.
El responsable del comité de empresa enfatizó la necesidad de mantener una negociación "clara y que lleve a alguna parte" una vez que han pasado más de dos meses desde el inicio de los paros.
Fernández también indicó que el seguimiento a las tres jornadas continuadas de huelga de 24 horas que hoy finalizaron ha sido, "como se ha podido comprobar", del 100 por cien "respetándose en todo caso los servicios mínimos".
En cuanto a los ataques contra autobuses registrados ayer por varios encapuchados, reiteró que está convencido de que no provienen del colectivo de trabajadores pese a lo que se planteaba desde "algunas declaraciones de la empresa".
"Si la empresa conoce alguna cosa distinta a lo que nosotros sabemos que lo denuncie. La realidad es que si nosotros decimos que no han sido los trabajadores tenemos nuestras razones para pensarlo: se están haciendo ataque a los vehículos, destrozando lunas y ayer uno de los trabajadores tuvo que irse a las cocheras y estuvo más de una hora con un amago de ataque de nervios", añadió.
Sobre esta cuestión, rechazó la posibilidad de que los ataques sean responsabilidad de los trabajadores, pero advirtió de que estas acciones "benefician bastante más a la empresa que a los trabajadores" y "perjudican a la negociación".