En un comunicado, el ente foral hizo un llamamiento "para tranquilizar a la sociedad" ante la "alarma surgida" por la posible aparición de estas medusas en nuestro litoral. Los equipos de Salvamento no han registrado avistamientos de riesgo y la picadura de este animal solamente es dolorosa y peligrosa en casos de personas con organismos débiles. Los equipos de Salvamento y Socorrismo y los técnicos de la Diputación trabajan "con normalidad y mantienen el control" ante el riesgo de aparición de la especie, poniendo en práctica el citado protocolo de actuación e información.
En este sentido, se recomienda no tocar la piel lesionada a mano descubierta, retirar de la piel lesionada restos visibles de medusa con ayuda de unas pinzas, lavar la lesión con suero fisiológico a chorro, aplicar frío local sobre la lesión durante 15 minutos y rociar la piel afectada con un antiséptico que se aplicará tres o cuatro veces al día durante los dos o tres días siguientes a la picadura.
Los efectos de la picadura de la Carabela Portuguesa, así como de otras especies comunes en Bizkaia, "no suponen una alarma excepcional" y se pueden manifestar en forma de calambres musculares, cefaleas, vómitos o malestar generalizado. Los equipos de socorrismo mantienen la vigilancia del litoral e informarán a los bañistas en caso de riesgo.
"Sólo en caso de que aparezca una dificultad respiratoria o alteraciones en el ritmo cardíaco sería necesario el traslado al Hospital", añadió.