Urkiza cruzará los océanos en compañía de su pareja, la joven lituana Rasa Varnaite, y el padre de ésta, el capitán de barco Andrius Varnas, en el velero "Ragaine II", de 10 metros de eslora y 3,25 metros de manga, que fue construido por este navegante en 1995 a partir de un casco adquirido en Rusia. En una rueda de prensa ofrecida hoy en el Ayuntamiento de Galdakao para presentar su periplo, Urkiza ha confesado que, más que verse intimidado por su falta de experiencia a bordo, le "asusta" la idea de convivir con su novia y el capitán en un espacio reducido durante los próximos dos años.
Sin embargo, este ingeniero técnico industrial ha manifestado sentirse encantado con la posibilidad de ver cumplido "el sueño" que albergaba de dar la vuelta al mundo en un barco.
"La única vez que he estado en un velero fue en un trayecto de quince días en los que disfruté como un enano. Tuvimos viento en contra y niebla, pero fue muy bonito", ha relatado.
Los tres navegantes pretenden completar su travesía en catorce etapas, en un viaje que arrancará la próxima semana en el vizcaíno puerto de Bermeo, cuando el estado de la mar aconseje la partida, según han explicado Urkiza y Varnaite.
La experiencia será también una novedad para el capitán del barco, un hombre acostumbrado a las aguas del mar Báltico, pero que desconoce el resto de los mares por los que navegarán, según ha destacado su hija.
Varnaite ha manifestado que entienden que la etapa en la que se verán obligados a cruzar el Atlántico será la "más dura" de las previstas, dado que el barco permanecerá "un mes sin tocar tierra".
Con las experiencias del viaje, pretenden escribir un libro y plantean también la posibilidad de grabar un documental sobre su aventura.
El Ayuntamiento de Galdakao subvencionará con 3.000 euros esta iniciativa, por el carácter "eminentemente cultural" de la misma, según ha afirmado hoy la concejal Ameli Goya.