Gustavo Sanabria, representante de la Federación de Servicios de ELA en la comarca del Nervión-Ibaizabal, ha manifestado a EFE que los huelguistas no acatarán los servicios mínimos porque la jardinería "no es un servicio esencial" que requiera del desempeño de tareas básicas durante el paro y, en cualquier caso, su aprobación compete al Gobierno vasco. En un comunicado emitido hoy, la institución local ha precisado, sin embargo, que al ser la jardinería "un servicio de titularidad municipal contratado por el Consistorio, es competencia de éste la regulación de los servicios mínimos, y no de Gobierno vasco".
Con su imposición, el Ayuntamiento ha señalado que pretende garantizar "derechos constitucionales", como el de "disfrutar de un medio ambiente adecuado".
Las actuaciones de obligado cumplimiento para los trabajadores durante la huelga incluyen tareas puntuales de siega, poda y desbroce de terrenos.
Así, el cementerio municipal deberá estar segado antes del 25 de octubre, y se deberán segar en toda la localidad las zonas verdes con riesgo de aparición de pulgas o garrapatas y las campas afectadas por la celebración de la romería de San Martín de Finaga.
También habrán de ser podadas las ramas que tapen semáforos, señales u otros elementos básicos y se retirarán las caídas en la vía pública.
Los trabajadores deberán acometer también labores de desbroce en caminos y zonas verdes en los que la vegetación impida el paso de peatones o vehículos y recortarán los setos que obstaculicen el tránsito de los peatones o que, "especialmente en los barrios de Ariz y San Miguel", supongan "un problema de seguridad".
Gustavo Sanabria ha destacado que el Ayuntamiento no ha comunicado al sindicato ELA la imposición de estos servicios mínimos y ha reiterado que, en el caso de que realmente fuera necesaria su aprobación, la competencia para establecerlos recaería en el Gobierno vasco.