Los hechos ocurrieron a las cuatro de la madrugada en la calle Médico Antonio Egiluz. Agentes de la Guardia urbana observaron cómo un turismo rebasaba un semáforo en rojo por la calle Iturribide y mantenía la marcha a gran velocidad. Los policías dieron el alto al conductor, que presentaba evidentes síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas. En la prueba de alcoholemia, el individuo arrojó un resultado de 0,63 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cuando el máximo permitido es de 0,25.