Según ha informado hoy el departamento vasco de Interior en una nota, los hechos se produjeron en la madrugada del domingo 21 de septiembre. Ese día la Ertzaintza tuvo conocimiento, pasadas las seis de la madrugada, de que la alarma del establecimiento se había activado. La patrulla que se acercó al local comprobó que una de las ventanas del bar estaba abierta y, posteriormente, los encargados del negocio confirmaron que faltaban 6.100 euros, repartidos entre la máquina registradora y una caja de seguridad.
Una vez presentada la correspondiente denuncia, los agentes comenzaron a investigar el suceso y las pesquisas culminaron ayer con la detención de cuatro jóvenes, dos de ellos trabajadores del local, por su supuesta participación en el robo.
Según han podido determinar los investigadores, en la madrugada del 21 de septiembre, los dos empleados del local regresaron al bar unas horas después de terminar su jornada laboral en compañía de los otros dos implicados.
Utilizaron las llaves que tenía uno de los trabajadores para entrar en el establecimiento y apoderarse del dinero. Después, dejaron abierta una de las ventanas con objeto de simular un robo con fuerza.
En la tarde de ayer, los cuatro arrestados, tres de los cuales presentan antecedentes policiales, fueron puestos a disposición judicial después de quedar finalizadas las oportunas diligencias.