Los sindicatos afirmaron, en un comunicado, que apuestan por un proyecto educativo "de calidad" que ofrezca "un servicio integral" y que garantice "respuestas a las necesidades psico-evolutivas y pedagógicas". Además, exigieron un servicio que "facilite la vida familiar y laboral, porque la mujer se está integrando al mundo laboral y porque aparecen nuevos modelos de familia con situaciones muy diferentes". De esta manera, destacaron que el Ayuntamiento de Bilbao debe ser "un ejemplo para las demás haurreskolas del territorio por su servicio de catering", por lo que solicitaron al Consistorio bilbaíno que "trabaje por un proyecto educativo de calidad y un servicio integral y reponga el servicio de catering".