En declaraciones a los medios, el presidente de la Fundación Española del Corazón, Eduardo Teresa, y el secretario general de la Sociedad Española de Cardiología, Esteban López de Sa, entidades responsables de esta Semana del Corazón y del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cardiología, aseguraron que la salud cardiovascular no depende "únicamente de lo que hagamos los médicos, sino que depende también de la prevención, y no sólo en gente que ya haya tenido problemas, sino en toda la población". En este sentido, subrayaron que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el Estado, pero "se pueden prevenir".
Además de en Bilbao, la Semana del Corazón se ha desarrollado en distintas ciudades como Madrid, Valencia, Sevilla o Las Palmas, con actividades específicas dirigidas a distintos grupos de edad y colectivos, a los que se pretenden enseñar hábitos saludables "de una forma didáctica y amena".
Los expertos insistieron en que las enfermedades carodiovasculares son "prevenibles" y en que sus factores de riesgo "no son iguales según las edades".
En el caso de los jóvenes, destacaron que han aumentado los infartos de miocardio relacionados con el consumo de cocaína, además de otros problemas como la miocarditis o tumores en la glándula suprarrenal. Estas afecciones se aprecian también con el consumo de éxtasis, ya que la respuesta del corazón es "parecida a la de la cocaína".
En el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares que reúne en Bilbao a 4.000 profesionales se ha presentado un estudio que concluye que uno de cada cuatro infartos agudos de miocardio en personas menores de cuarenta años se desencadenan por el consumo de cocaína, independientemente de la cantidad consumida, de la vía de administración, así como de si se trata de un consumidor ocasional o habitual.
Sin embargo, la adicción "más importante y prevalente" en las problemas que tienen un problema cardiovascular es el tabaco, ya que está presente en el 60 por ciento de estos pacientes, mientras que su índice en la población general baja a la mitad, puesto que sólo el 30 por ciento de los españoles y españolas son fumadores.
Para evidenciar los efectos dañinos del tabaco, los expertos explicaron que es "muy raro que una mujer joven tenga un infarto" y que "el 90 por ciento de las mujeres menores de 40 años que sufren estas situaciones son fumadoras".
Además, el estudio contempla una disminución de la mortalidad de los ancianos con infarto de miocardio, porque se ha mejorado su pronóstico y se ponen en marcha tratamientos que antes ni se planteaban.
En este sentido, resulta "de vital importancia" que el enfermo que sufre un infarto de miocardio "no oculte que ha sido en algún momento consumidor de tóxicos, ya que el planteamiento de tratamiento varía" en este caso, añadieron.