Asimismo, acusó al presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, de buscar "su gran negocio" en esta planta de coque. En un comunicado, la Coordinadora Anti-Coque denunció que los responsables de Petronor "siguen contando mentiras" cuando plantean que si no ponen en marcha la fábrica de coque y la de cogeneración de energía eléctrica, se "ensombrece el futuro de la refinería" o, incluso, se puede llegar a un cierre en los próximos años. "El objetivo empresarial de Petronor es obtener el máximo beneficio posible: el año pasado consiguieron recaudar 295 millones de euros netos, 49.000 millones de las antiguas pesetas. Un 18 por ciento más que en el año 2006", añadió.
En este sentido, la coordinadora recordó el proyecto de 2001 para una central térmica, que "al igual que la planta de coque, la querían instalar a escasísimos metros de las viviendas colindantes, utilizaron el mismo argumento" que ahora defiende.
En aquel caso, Iberdrola se "desmarcó" de este proyecto "apostando" por Bahía Bizkaia y, conforme a la presión vecinal y al elevado presupuesto decidieron su abandono. Tras este episodio, la empresa ha continuado adaptando sus instalaciones a las nuevas necesidades de mercado y sus beneficios han seguido "in crescendo".
"Dicen que el fuel-oil es un producto que no tiene mercado, que es un excedente que se le acumula y que necesitan procesarlo para aumentar la extracción de gasoil, obtener un producto sólido como es el coque y generar energía eléctrica. Pero, resulta que están importando fuel-oil, un millón de toneladas el año pasado", denunció.