Según informó la Ertzaintza en un comunicado, los hechos tuvieron lugar sobre las cinco y media de la tarde de ayer cuando agentes de la Policía autónoma que se encontraban en tareas de seguridad ciudadana por una céntrica calle de Bilbao fueron requeridos por un particular al que acababan de sustraerle dos teléfonos móviles. Según narró la víctima, cuando caminaba por la calle se le acercó un joven que, tras empujarle al suelo, le arrebató los dos teléfonos móviles que portaba. Ante esta situación, se reincorporó y salió corriendo detrás del presunto ladrón, momento en que otro joven le puso la zancadilla y le hizo caer de nuevo.
Tras reincorporarse por segunda vez y salir de nuevo en busca de los dos jóvenes, uno de éstos se volvió e hizo amago de sacar una navaja, por lo que la víctima se detuvo y buscó ayuda policial. En ese momento observó la presencia de una patrulla de la Ertzaintza en las cercanías y comunicó a los agentes de lo sucedido.
Los ertzainas, tras recoger la información de los hechos y la descripción de los presuntos autores del robo, llevaron a cabo una inspección por la zona, localizando a uno de ellos cuando entraba en un bar. Los agentes entraron al establecimiento y observaron que el presunto ladrón se había refugiado en uno de los servicios.
El joven, que era el que presuntamente había empujado y robado los teléfonos, a requerimiento de los ertzainas salió del lavabo y tras identificarle le localizaron entre sus pertenencias uno de los móviles. Los agentes inspeccionaron el servicio y escondido en el interior de la cisterna del váter, metido en el agua, localizaron el otro teléfono. Ambos aparatos fueron reconocidos por la víctima como los que minutos antes le habían sustraído.
Los ertzainas procedieron a detener al presunto autor de los hechos, de 19 años de edad y con antecedentes por hechos similares, acusado de un delito de robo con violencia. Por otro lado, se continúa con las investigaciones para poder localizar al otro joven.