Según informaron en un comunicado la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón, hoy en día esta operativa con prótesis percutáneas se ha convertido en la última solución para muchos pacientes con cardiopatía terminal. Además, reduce en prácticamente un tercio la mortalidad de los pacientes (del 30% al 10%). En el Estado español se ha acrecentado "significativamente" su utilización y cada vez son más los hospitales que han empezado a desarrollar esta técnica. Actualmente, una decena de centros hospitalarios del Estado implantan prótesis aórticas percutáneas, siendo medio centenar de pacientes los que se han beneficiado ya de este recurso, uno de los índices más avanzados del mundo.
Según los expertos, aunque la técnica de implantación de estas prótesis es "compleja y se requiere una gran pericia, los resultados que se están alcanzando son cada día mejores y muy prometedores".
El jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Clínico de San Carlos de Madrid, Carlos Macaya, aseguró que "en tan sólo dos o tres años se podrán ampliar sus indicaciones, pudiendo ser de utilidad no sólo en pacientes terminales de edad muy avanzada, en lo que se desaconseja la intervención quirúrgica tradicional".