El presidente de la bodega Marqués de Riscal, Alejandro Aznar, y el director general del museo bilbaino, Juan Ignacio Vidarte, han suscrito hoy en Bilbao un acuerdo de colaboración con el objetivo de llevar a cabo una oferta común de actividades, como el intercambio de productos en sus respectivas tiendas, alquiler de espacios o el desarrollo de campañas de imagen y comunicación. Con todo ello, se pretende que parte del millón de visitantes que reúne al año la pinacoteca visiten las bodegas, ubicadas en la localidad alavesa de Elciego, mientras que éstas aportarán al museo parte de sus 60.000 visitas anuales.
Según ha reconocido Aznar, muchos de los turistas que llegan a Bilbao acuden posteriormente a la bodega, convertida en septiembre de 2006 en una auténtica ciudad del vino, con un hotel, un spa de vinoterapia y un restaurante asesorado por el prestigioso chef Francis Paniego, del conocido Restaurante Echaurren.
Según ha indicado Vidarte, se trata de aprovechar las sinergias que se producen como consecuencia de que ambas instituciones comparten el diseño de Gehry, se dirigen a un público internacional y están inmersas "en el proceso de transformación de las posibilidades del turismo" del País Vasco.
La inconfundible huella del arquitecto Frank O. Gehry se ha convertido en uno de los principales motores del turismo vasco desde la inauguración del Museo Guggenheim Bilbao en 1997. El efecto Guggenheim ha tenido su réplica en la localidad alavesa gracias al sinuoso titanio multicolor de la bodega, que reúne la colección de vino más importante del mundo desde 1862.
Para renovar sus instalaciones, los Vinos de los Herederos del Marqués de Riscal pensaron en el arquitecto de reconocido prestigio internacional Para convencer a Gehry de que se hiciera cargo del diseño, se le sedujo con un vino del año de su nacimiento (1929). El arquitecto ha sabido proyectar la tradición y vanguardia de la bodega inspirándose en el vino tinto (rosa), la malla que cubre la botella (oro) y la cápsula de la botella (plata).
Aste Nagusia
Por otro lado, el Museo Guggenheim Bilbao se sumará a la Aste Nagusia con danza, música, percusión y jazz. Tras el éxito del año pasado con la presencia del Angel Corella, el viernes 17 de agosto la pinacoteca acogerá el programa Works & Process at the Guggenheim, un repertorio de danza a cargo de los bailarines estrella del New York City Ballet.
Aprovechando la coincidencia del décimo aniversario del museo y de la creación de la Orquesta Eurocamerata, promovida por Sergiu Andrei y Radu Hamzea, el lunes 20 de agosto el auditorio acogerá un concierto con la música de Haendel, Beethoven, Tchaikovsky, Hyden, Berior y Rossini.
Los días 21 y 22 de agosto, la compañía inglesa Stomp ofrecerá una serie de talleres de danza y percusión, tomando como referencia sus creaciones más populares.
Del 21 al 24 de agosto, el museo, en colaboración con Bilbaína Jazz Club, abrirá sus puertas de once de la noche a dos de la madrugada para que los visitantes puedan disfrutar de las exposiciones escuchando jazz. El primer día actuará Scott Hamilton & Dexterity; al día siguiente Raynald Colom Quintet; le siguen The Diego Brother y cerrará el programa Goirka Benitez Quartet.