La decisión final será tomada en Quebec, donde se celebra la 32 Conferencia del Comité del Patrimonio Mundial, en la que participan Euskadi, Cantabria y Asturias con 17 cuevas representativas del arte parietal paleolítico. La propuesta española pretende extender la declaración de Patrimonio de la Humanidad que la mundialmente conocida cueva de Altamira consiguió en 1985 a las grutas de Tito Bustillo, La Peña de Candamo, Llonín, Covaciella y El Pindal, en Asturias; Chufín, Hornos de la Peña, El Castillo, Chimeneas, La Pasiega, Las Monedas, El Pendo, La Garma y Covalanas, en Cantabria, y Ekain, Altxerri y Santimamiñe, en Euskadi.
La directora de Patrimonio del Gobierno vasco ve "probable" la designación y ha afirmado que reportaría "múltiples beneficios", ya que permitiría a estas cuevas "entrar en circuitos naturales y turísticos a nivel internacional".
El consejero cántabro de Cultura, Turismo y Deporte, Javier López Marcano, cuando supo que existía la posibilidad de esta catalogación, opinó que estas grutas "acrecientan la importancia de Altamira e introducen nuevos elementos para comprender el valor universal excepcional del fenómeno artístico paleolítico".
La consejera de Cultura y turismo de Asturias también cree que la candidatura española tiene "visos de prosperar", ya que "las expectativas son halagüeñas" debido al "buen trabajo realizado" y porque "la calidad de las cuevas es de primera magnitud."