La Fundación Ordóñez-Falcón es propietaria de 1.500 obras de diversas fechas y que abarcan toda la historia de esta disciplina artística, por lo que representa una de las colecciones de fotografía más relevantes del ámbito internacional en manos privadas y con muestras en depósito en varios museos españoles, entre los que se encuentra el Artium de Gasteiz. El propio Enrique Ordóñez ha explicado en la apertura de la muestra que quedará en Bilbao que "la selección ha sido muy cuidada" con obras que reflejan desde los primeros tiempos de la fotografía con experimentos artísticos y técnicos del propio Talbot, en torno al año 1.845, y otros autores de otros más centrados en reflejar el progreso, que presentan los adelantos industriales y arquitectónicos de la era moderna, como lo fueron Baldus o Clifford.
También se pueden ver fotos que realizaron esos maestros como turistas en sus múltiples viajes, junto a obras de autores de principios del siglo XX como Kühn y Evans, que describen la época de entre guerras, y la última foto de la muestra realizada en 1930 por Abbot, a un hombre muerto en una calle en Estados Unidos.
Ordóñez ha opinado que "ante la llegada de las nuevas tecnologías, la fotografía artística tiende a desaparecer" y así, ha abogado por conservar esas obras como reflejo de momentos históricos y porque además recrean tendencias artísticas que también se plasmaron en otras artes.
Con exposición de Bilbao, la citada Fundación logrará su objetivo de dejar sus fondos "al alcance del publico", dijo el coleccionista donostiarra.
Por su parte, el director del Museo de Bellas Artes, Javier Viar, ha reconocido que esta muestra, la tercera dedicada especialmente a la fotografía en los cien años de vida de la pinacoteca, "viene a corregir" la atención "limitada" que le ha dedicado este museo a la foto.