"¿Por qué existo dentro de mi piel y no puedo mezclarme con otra persona?" es la pregunta que se hace la coreógrafa Ikuyo Kuroda desde que era una niña, una inquietud que, según ha explicado, le ha llevado a componer el espectáculo "Shoku" ("tacto" en castellano), la obra que abrirá mañana la Feria donostiarra de Artes Escénicas, dFeria, en el teatro Victoria Eugenia. "Cuando uno crece, este tipo de preguntas se olvidan o se resuelven", planteaba hoy la joven creadora en la presentación de su obra.
Sin embargo, en su caso la interrogación ha cobrado más fuerza con el tiempo y se ha basado en ella para diseñar esta propuesta escénica en la que confluyen la danza, el teatro y la música de la mano de seis bailarinas.
Ha señalado que la obra trata de plasmar en el espectador la idea de que "las energías sí pueden traspasar la piel y moverse de unas personas a otras" a través de una coreografía femenina que combina el ballet con el "butoh", una danza espiritual japonesa.
Kuroda, que estudió ballet bajo la tutela de Momoko Tani desde los seis años y durante dos años se formó en danza contemporánea en el Laban Centre de Londres, fundó en 2002 su propia compañía, Batik, con la que ha tomado parte en varios festivales de danza internacionales.
Su primer trabajo como coreógrafa, "Side B", recibió el galardón Nacional Advisory Panel Award. Ha obtenido otros premios, como los del SPAC Dance Festival y el Toyota Choreography Award en 2003, además de los logrados en el SI Dance Festival de Seúl y el Dance Umbrella de Londres en 2004.