El Gobierno Vasco se ha congratulado por la gestión realizada junto a las Diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa y a los Gobiernos de Cantabria y Asturias. El pasado verano el experto de la Unesco Jean Clottes visitó los santuarios del arte rupestre de la cornisa cantábrica y realizó un informe para su designación como Patrimonio de la Humanidad. Finalmente, la propuesta trabajada por los gobiernos de Euskadi, Cantabria y Asturias fue tenida en cuenta y aprobada ayer por la tarde en la en la 32¦ Conferencia del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco que se celebró en la ciudad canadiense de Quebec.
Según el Gobierno Vasco la declaración "nos obliga a todos a profundizar en las medidas de protección y difusión de estos elementos de nuestro patrimonio cultural", tal y como ocurrió con la declaración del Puente de Bizkaia, primer monumento vasco que recibió la distinción de la Unesco.
Actualmente las cuevas de Santimamiñe, Ekain y Altxerri se encuentran cerradas al público dentro de los programas de protección y conservación de las pinturas. En el caso de Santimamiñe desde la pasada primavera existe la posibilidad de realizar la visita virtual, tras el programa desarrollado por la Diputación Foral de Bizkaia. Y en cuanto a la cueva de Ekain, se están ultimando las obras para la apertura al público de la réplica Ekain Berri, construida a escasa distancia de la cueva original, promovida por el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
El delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma del País Vasco, Mikel Cabieces, la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, Rafaela Romero, y el PSE se han unido a las felicitaciones por la declaración de la Unesco, ya que supone una "excelente noticia para todo el País Vasco que cuenta con un elemento más de reconocimiento de su patrimonio histórico y cultural y que se une al Puente de Bizkaia, entre Portugalete y Getxo", según Cabieces.
Por su parte, Romero ha mostrado su "gran satisfacción y orgullo" al ser declaradas Patrimonio de la Humanidad las cuevas de Altxerri y Ekain, ambas en el territorio guipuzcoano, porque supone "un gran reconocimiento a nuestros tesoros culturales y a la expresión cultural humana de nuestros antepasados".