Las federaciones internacionales de Actores (FIA), y de Músicos (FIM), así como la Organización de Sociedades de Autores (GIART), han calificado de "muy importante" el texto, que equipara a los intérpretes o ejecutores de las obras musicales con los autores de las mismas. No obstante, han criticado que los creadores audiovisuales hayan sido excluidos de esta propuesta "de forma total y explícita", denunciaron en una nota conjunta.
Bruselas pretende alargar la propiedad intelectual de las composiciones musicales grabadas y de las grabaciones en sí mismas hasta los 95 años, frente al período de 50 años vigente en la actualidad y reconocer los derechos de autor de los todos los intérpretes, coautores y productores de las obras.
En el caso de las composiciones en las que han participado varios músicos -algo habitual en géneros como la ópera, el jazz, el rock o el pop-, la Comisión sugiere que los derechos de autor expiren 70 años después de la muerte del último autor, ya se trate del letrista o del compositor de la música.
Las asociaciones denuncian que esta propuesta "considera a los creadores e intérpretes audiovisuales como artistas de segunda clase", y por ello han instado al Consejo y al Parlamento Europeo a "revisar el texto e incluir a todos los ámbitos artísticos".
Asimismo, han pedido la garantía de que todos los creadores puedan beneficiarse de la extensión de su propiedad intelectual, incluso si las discográficas no obtienen ingresos parejos a la inversión realizada en sus obras.
La medida había sido incluida en el borrador inicial, pero se eliminó de la propuesta definitiva, según las asociaciones.