El duque de Sutherland ha puesto como fecha tope el próximo fin de año para la venta de "Diana y Acteón" por 50 millones de libras aunque está dispuesto a esperar cuatro años más para el segundo cuadro del maestro veneciano, "Diana y Calisto", por la misma cantidad, informa hoy el diario "The Times". Según el periódico, el ministro de Cultura, Andy Burnham, ha pedido a su colega de Economía, Alistair Darling, una contribución de entre diez y veinte millones de libras, que se sumarían al dinero procedente de un fondo destinado a salvar el patrimonio nacional y a eventuales donaciones privadas.
Sería la primera contribución de ese tipo desde 1972, cuando el Gobierno dio a la National Gallery de Londres 381.599 libras para ayudarle a comprar "La muerte de Acteón", también de Tiziano, por 1,8 millones de libras.
Según los directores de la National Gallery de Londres y de las National Galleries de Escocia, la oferta del duque es "una gran ganga".
Si se consigue recaudar ese dinero, el aristócrata está dispuesto a ampliar durante otros veintiún años el préstamo de su colección de veintisiete pinturas de viejos maestros a la Galería Nacional de Escocia, donde se exponen actualmente.
En caso contrario, el duque de Sutherland venderá algunas de las obras de su colección aunque no tienen por qué ser necesariamente los dos Tizianos.
La colección del duque incluye además obras maestras de Rafael, Rembrandt y Poussin, y la publicación especializada "The Art Newspaper" valora el conjunto en unos 1.640 millones de euros.
Las obras más importantes de la colección fueron adquiridas a la familia del duque de Orleans después de la Revolución Francesa.
Durante la Segunda Guerra Mundial la familia del duque de Sutherland llevó los cuadros a Escocia, lo que los salvó de una casi segura destrucción cuando su residencia londinense de Bridgewater House fue blanco de las bombas alemanas.
A la muerte del sexto duque de Sutherland, en el año 2000, el título pasó a su primo, Francis Egerton, cuyas dificultades económicas le obligaron ya a vender en el 2003 otro Tiziano, la "Venus Anadiómena", a las National Gallery de Escocia por 11,6 millones de libras.
Perder esos cuadros sería para las galerías británicas el equivalente de que la de los Uffizi, de Florencia, se quedasen sin sus Botticelli o el Louvre, sin su Mona Lisa, señalan algunos.
El dinero que se quiere recaudar para la compra de ambos cuadros para la nación es casi cinco veces el precio récord -22 millones de libras- que pagó en el 2004 la National Gallery de Londres por "La Virgen de los Claveles", de Rafael.
Según Nicholas Penny, director de la National Gallery de Londres, los Tizianos tuvieron un enorme impacto en el arte británico: hicieron que Constable cambiara la forma de pintar el paisaje y eran admirados profundamente por Turner.
Si se recaudasen finalmente los 100 millones de libras, las Galerías Nacionales de Londres y Escocia, en Edimburgo, se turnarían para exponer los dos Tizianos.