Boreyko se ha referido, en una entrevista a Efe, al concierto que dirigirá el próximo lunes en el centro Kursaal, programado por la Quincena Musical, festival en el que ya participó el año pasado, cuando también estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Sin embargo, "esta ocasión es especialmente emocionante" para él, ya que tendrá la oportunidad de cambiar el Teatro Victoria Eugenia, donde actuó el año pasado, por el centro Kursaal, cuya acústica es "definitivamente mucho mejor", ha asegurado.
Andrei Boreyko, cuyo nombre es uno de los barajados para convertirse en director titular de la OSE, ha deseado que este concierto "marque el principio de una buena y duradera relación" con la agrupación musical vasca.
"Es difícil decir ahora mismo" qué tipo de relación se podría establecer, ya que "estamos estudiando diferentes posibilidades", pero, "en cualquier caso, estoy muy contento de estar en San Sebastián", ha añadido.
Este prestigioso maestro ruso considera que los intérpretes de la OSE son "impresionantes" y disfrutan al "tocar la música" lo que, a su juicio, es "magnífico, ya que no todos los profesionales de orquesta son tan entusiastas".
Tras valorar que la OSE esté además "abierta a todo tipo de sugerencias gestuales o verbales", Boreyko ha considerado que esta formación tiene también "ciertos puntos en los que se requieren algunas mejorías" con lo que posee "un potencial, que todavía está por descubrir y ser presentado al público".
El programa del recital, en el que también participará la Coral Andra Mari y el pianista Javier Perianes, incluirá tres piezas de inspiración romántica como son "Plenilunio", de la ópera "Amaya" del compositor vasco Jesús Guridi; "Concierto para piano número 2 en do menor" de Sergei Rachmaninov, y la suite para orquesta "Los Planetas" de Gustav Holst.
En cuanto a sus "secretos profesionales", Boreyko ha confesado que con los años ha aprendido a conseguir lo que desea "sin afectación, ni exageración", ya que un director debe "saber cómo hacer que la orquesta suene cálida y emocional, pero sin llegar al sobresalto".
También considera esencial dejar "jugar" a los músicos y establecer una relación equilibrada con ellos ya que, a su entender, la música sólo "surgirá" si se respetan "los unos a los otros".