"La adaptación de un nuevo cuerpo técnico, de un método nuevo e incluso de algunos futbolistas requiere un tiempo. Hemos sido dando pasitos pequeños, pero firmes, y las sensaciones que vamos al dejar al final es que estamos construyendo un equipo. Eso tiene mucha importancia", destacó el técnico. "Hay mucho trabajo y una base de 7 u 8 futbolistas jóvenes con otros jugadores con experiencia que están en su mejor momento. En Lezama hay cantidad y hay calidad y tenemos muchos futbolistas donde escoger. Podemos ser optimistas de cara a la temporada que viene", incidió.
No obstante, antes del balance definitivo a Caparrós le gustaría poner punto final a la campaña ganando mañana al Sevilla para apurar así unas opciones de Intertoto que, reconoció, son "escasas" a la vista de la ventaja que tiene el Deportivo.
"Tenemos escasas posibilidades y es cierto que es difícil motivar la gente porque ha sido una temporada muy intensa y con muchísima exigencia e inconscientemente viene una relajación. Pero es nuestra obligación como profesionales estar al cien por cien para mañana", apuntó.
El sevillano admitió también que será "especial" regresar al que fue su estadio durante cinco años para medirse a un rival del que, a pesar de tener ya "cumplido su objetivo", espera que quiera darle "una buena despedida" a sus aficionados.