Estos datos fueron aportados por el gerente de la Agrupación de Sociedades Laborales de Euskadi, Asle, Josetxo Hernández, en el transcurso de una rueda de prensa, celebrada en Bilbao, en la que con la presencia también del presidente de Asle, Juan Cruz Zozaya, se presentó la Asamblea anual ordinaria que celebrarán mañana, junto con un acto institucional con motivo del 25 aniversario de Asle. Con motivo de esta celebración se desarrollará en el Palacio Euskalduna un encuentro institucional en el que tomarán parte el lehendakari, Juan José Ibarretxe, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma y consejeros del Gobierno vasco como el de Empleo, Joseba Azkarraga, la de Industria, Ana Aguirre, y la de Medio Ambiente, Esther Larrañaga. Al acto asistirán más de 350 invitados procedentes de las empresas asociadas, representantes políticos, sindicales y de otros ámbitos de la sociedad.
En la comparecencia, Josetxo Hernández realizó un repaso por la actividad desarrollada durante el pasado año, en el que las 1.062 sociedades laborales vascas (410 anónimas y 652 limitadas) ocuparon el quinto puesto en el conjunto del Estado por número de empresas.
No obstante, en volumen de empleo, con 13.693, Euskadi se sitúa en el segundo puesto, sólo superada por Andalucía. De la cifra total, 8.952 corresponden a empleados en sociedades anónonimas y 4.741 a trabajadores de sociedades limitadas. El grado de ocupación de las empresas se situó en Euskadi en el 12,8, duplicando la media del conjunto del Estado (6,4).
En el caso de las 330 sociedades integradas en Asle, durante el pasado año alcanzaron un volumen de facturación de 615 millones y para 2007 la previsión es que el año será "bueno y estable" y se podrá incrementar esa cifra entre un 5 y un 7%.
Otro de los datos aportados en la comparecencia hace referencia a la distribución sectorial del total de sociedades laborales vascas, de las que, al cierre de 2006, un 41% eran industriales frente al 18,3% del resto del Estado. Las empresas ligadas al sector Servicios en el País Vasco se elevan al 42% frente a un 56% de media en España, mientras que las pertenecientes a la Construcción eran del 17% (24,7% en el conjunto del Estado).
Josetxo Hernández destacó que la evolución de las sociedades laborales evidencia que "hay un espacio" para este tipo de empresas y para la economía social. Precisamente, los responsables de ASLE subrayaron que a lo largo de los 25 años de existencia de la Agrupación uno de los logros más destacados es el de la consolidación de la sociedad laboral como una "formula empresarial válida" para la generación de riqueza y "sostenible a lo largo del tiempo".
"Ello ha permitido desterrar, de manera definitiva, la imagen de la sociedad laboral como una empresa vinculada a la crisis económica y la reconversión, que fue el origen de este modelo empresarial", destacaron.
Hernández también apuntó los retos de futuro de las sociedades laborales, entre los que citó seguir apostando por trabajar por la calidad total, reforzar el compromiso de las sociedades laborales con la Responsabilidad Social y, sobre todo, incorporar en los próximos años la innovación a los proyectos de sus empresas asociadas.
El gerente de ASLE destacó que el futuro y el desarrollo de las sociedades laborales debe basarse en lanzar productos y servicios que generen valor más que "competitir en costes". Otro factor de competitividad es para las sociedades laborales la flexibilidad, con la posibilidad de adaptar "horarios y trabajadores a las cargas de trabajo".
En el ámbito normativo, Hernández se centró en dos reivindicaciones, una de ellas la de mejorar la tributación de las sociedades laborales que "tributan como cualquier empresa". En este sentido, destacó que en Navarra sí se ha conseguido, ya desde el año 1990, que tengan un tratamiento igual que el de las cooperativas.
Asimismo, destacó la necesidad de modificar la Ley de Sociedades Laborales para ampliar el porcentaje de trabajadores no socios que se permiten en una sociedad laboral en el momento que inicia su andadura. La Ley establece que el máximo de trabajadores fijos no socios es del 25% y, según Hernández, en el origen de las sociedades "no es fácil incorporar trabajadores como socios que son personas a las que no conocen los socios, ya que la integración de socios suele ser a través de conocer a la persona como trabajador en la empresa".