"El 2007 ha sido el año de consolidación de la corporación", ha afirmado el presidente de Tecnalia, José María Echarri, quien ha subrayado que desde su creación en 2001, los ingresos de la corporación se han multiplicado por tres. El origen de estos ingresos busca una estructura equilibrada entre lo público y lo privado. De este modo, un 50 por ciento proviene de proyectos bajo contrato, el 29 por ciento procede de financiación pública competitiva y el 21 por ciento tiene su origen en la financiación pública no competitiva.
Tecnalia, corporación tecnológica privada e independiente que tiene como objetivo el fomento de la innovación y el desarrollo, está compuesto por los centros Azti, European Software Institute (ESI) Inasmet, Labein, Neiker, Nobotiker y Fatronik, incorporado este año y tiene una plantilla total de 1.322.
Además, basa su actividad en un modelo tecnológico de 20 unidades de negocio de carácter sectorial como Energía, Agricultura, Salud y Automoción. "Se trata de buscar la transversalidad y aprovechar las diferentes unidades de negocio", ha explicado Echerri.
En cuanto a su participación en proyectos de I+D, destaca su presencia en el programa "Consorcios Estratégicos Nacionales en Investigación Técnica" (CENIT) del Gobierno español para incrementar la inversión tanto pública como privada en esta materia.
Tecnalia participa con 28 proyectos, el 60 por ciento de los aprobados de este programa, con un importe total de 29 millones de euros.
Además, en el ámbito europeo, Echerri ha destacado que es "una de las organizaciones más activas en programas de I+D+I de la Unión Europea".
La corporación participa con 40 proyectos aprobados, cinco de ellos liderados, y con unos ingresos de 13,6 millones de euros.
Para el 2008, Tecnalia pretende invertir 30 millones de euros en infraestructuras, 50 millones para I+D y destinar un 0,5% para apuestas tecnológicas propias.
Además, se han marcado como objetivo un crecimiento del 12% en los ingresos. Pese a la coyuntura económica actual de ralentización, Echerri no cree que se vean afectados porque las empresas reduzcan su inversión en I+D.
"Las empresas deben aprovechar esta coyuntura para mejorar en capital humano y abordar nuevos mercados que no se ven afectados por la crisis" porque se trata de buscar nuevas fórmulas de competir, ha explicado Echerri.