González presentó hoy un balance económico del primer semestre del año, del que se desprende que en Gipuzkoa se mantiene en una situación "más estable", porque la evolución de los principales indicadores (empleo, exportación y PIB) se mantiene en valores positivos, lo que proporciona al territorio "mayor capacidad para hacer frente a la situación". No obstante, consideró necesario "reforzar" esta posición con la adopción de medidas y políticas que colaboren con la recuperación de la economía. En esa línea, insistió en que, de cara a las previsiones de presupuesto de 2009, "en ningún momento" se pretende disminuir los niveles de inversión, que incluso "se incrementarán", al tiempo que abogó por la reorientación de las inversiones a obra pública.
González recordó que la previsión realizada en los presupuestos de 2008 fijaba un incremento del 4,6 por ciento de la recaudación de impuestos concertados y señaló que, para realizarla, se hizo una "evaluación prudente" de distintos elementos, como un crecimiento del PIB del 3,3 por ciento en Gipuzkoa o la incidencia de la reforma del Impuesto de Sociedades e IRPF.
COYUNTURA ECONOMICA
No obstante, apuntó que la coyuntura en este semestre ha modificado estas previsiones por varios factores como la desaceleración económica, la rebaja del Gobierno vasco en un punto de su previsión de crecimiento, pasando del 3,7 al 2,7 por ciento PIB, las modificaciones de la normativa tributaria, la adaptación tabla de retenciones a la deducción de los 400 euros o la deflactación del IRPF. "Estas circunstancias hacen muy difícil que se puedan cumplir las previsiones iniciales", reconoció.
En esa línea destacó que los datos del primer semestre señalan un crecimiento del 2,4 por ciento de los tributos concertados y que el porcentaje de ingresos obtenidos sobre las previsiones iniciales es del 41,7 por ciento. "En las mismas fechas de 2007 el grado de ejecución estaba 4 puntos por encima", señaló González para reiterar que habrá "dificultades" para cumplir con las previsiones presupuestarias.
En cuanto a la recaudación en el Estado, el diputado de Hacienda afirmó que los datos señalan que parece que evoluciona "comparativamente peor que en Gipuzkoa y el conjunto de Euskadi, y que el descenso en la recaudación del IVA (17,8%) repercute negativamente en la cuantía que el País Vasco recibe del Estado.
La repercusión de estos datos en lo relativo al Fondo Foral de Financiación Municipal (FFFM) llevará consigo, según explicó, el no poder cumplir las previsiones de recaudación de impuestos concertados así como menos recursos disponibles que los inicialmente presupuestados. "La liquidación del FFFM es posible que sea negativa, por lo que se recomienda prudencia en la gestión de los presupuestos municipales de 2008", añadió.
INDUSTRIA Y EMPLEO
Pello González también hizo mención de los indicadores económicos para evaluar la situación. En ese sentido, destacó como positivo que Gipuzkoa creció un 18,2 por ciento en exportación y que ésta supone en el PIB de Gipuzkoa un 31,2 por ciento del total, dato que, a su juicio es, "totalmente alentador" sobre la empresa guipuzcoana. Además, subrayó la importancia del empleo y de la industria, que tiene un peso del 34,1 por ciento.
Para el diputado, además de las medidas de reactivación para hacer frente a la situación, es necesaria una "política de prudencia, contención y adaptación del presupuesto a las actuales circunstancias", con medidas como la consolidación de la política de estabilidad presupuestaria, el cumplimiento de las previsiones y contención del gasto corriente, preservando el gasto social así como orientar la gestión presupuestaria a priorizar las inversiones con capacidad para reactivar la economía.
A su juicio, la referencia de trabajo para lograr la mejora de la situación económica tiene que estar en los países de la zona Euro para los que se prevé mejores niveles de crecimiento. Por último, anunció que en septiembre adelantarán los criterios de elaboración del presupuesto que la Diputación adoptará para el año 2009. Además, desde la Hacienda se está trabajando en una serie de medidas fiscales para reforzar el empleo y la competitividad de las empresas.