Un trabajador de 58 años murió el pasado viernes en la fábrica de Nervacero al quedar atrapado en una máquina de bobinados de laminación que estaba comprobando. Tras una pancarta con el lema "No más accidentes laborales. Hau aldatu behar dugu", los trabajadores se han congregado este mediodía a la entrada de la factoría en un acto que había sido convocado por el comité de empresa, en el que están representados los sindicatos CCOO, UGT, ELA y LAB.
En una reunión extraordinaria del comité de empresa, los representantes de los trabajadores han aprobado un comunicado en el que manifiestan su "más sincero pésame" a la familia del trabajador fallecido y denuncian "el estado de presión al que en momentos puntuales estamos sometidos los trabajadores de Nervacero".
El presidente del comité de empresa, José Luis Iglesias, ha explicado a los medios de comunicación que en la actual situación de crisis las empresas tienen que ser más competitivas y tener mayor productividad "y, a veces -ha añadido-, quizás esa productividad va en detrimento de las medidas de seguridad".
En su comunicado, el comité de empresa ha instado a la dirección de la empresa a que "adopte las medidas necesarias para que nunca más se vuelvan a producir hechos como este", aunque ha reconocido que han "mejorado las condiciones de seguridad" en la compañía.
Además, ha emplazado a la dirección "a reflexionar profundamente sobre la importancia de cumplir escrupulosamente todas las medidas de seguridad que ya tenemos definidas con el fin de evitar en lo sucesivo cualquier daño sobre nuestra salud".
Iglesias ha insistido en que "lo que exigimos tanto a la dirección como a los trabajadores es que las medidas de seguridad que ya están en los protocolos que tenemos establecidos las cumplamos todos, desde el gerente hasta el último trabajador".