Esta prueba no competitiva, dirigida a niños y adolescentes de hasta 14 años, se ha desarrollado a mediodía en el paseo de La Concha de la capital donostiarra, donde Unicef ha colocado diferentes puestos para atender a los pequeños corredores y recoger las donaciones de los ciudadanos. La coordinadora del proyecto, Fiona Kennedy, ha explicado a Efe que el objetivo es superar las cifras del año pasado, cuando la carrera reunió a 800 niños y se recaudaron algo más de 3.400 euros, entre las inscripciones y otros donativos.
Según datos de Unicef, una cuarta parte de la población infantil mundial, en torno a 30 millones de niños, no recibe ningún tipo de vacunación y de 2 a 3 millones de menores mueren al año por enfermedades contra las que existe prevención por vacunas.
Unicef calcula que con un euro, el precio simbólico de la inscripción en la carrera, se puede comprar una vacuna contra la poliomielitis y cien tabletas purificadoras de agua, mientras que con menos de 3 euros se adquieren 50 jeringuillas desechables y con apenas unos céntimos, una cápsula de vitamina A que protege contra la ceguera durante seis meses.