En declaraciones a los medios, el concejal de Seguridad Ciudadana de Donostia, Ernesto Gasco, explicó hoy que los policías locales se trasladaron al bar, hacia las 14.00 horas, para solicitar a la encargada del mismo, tras constatar que "el índice de ruido que estaba produciendo el bar era muy superior a lo permitido en las ordenanzas municipales", que bajara la música. Además, le solicitaron la documentación pertinente y procedieron a abrir una notificación de esta actuación. Gasco detalló que su actuación se saldó con la detención de la dueña del establecimiento y de su pareja sentimental, así como el ingreso en la clínica de la mutua Pakea de los dos guardias municipales.
El concejal explicó que, tras hacer la medición en las viviendas, los dos agentes se dirigieron, de paisano, al bar, donde la propietaria del establecimiento "no se quiso identificar", tras lo cual su pareja sentimental "se enfrentó" a los guardias "empujando por unas escaleras a la agente municipal" y posteriormente golpeando al otro policía con "una llave inglesa".
Al parecer, unas 12 personas que se encontraban en ese momento en el establecimiento "rodearon a los agentes e intentaron agredirles". Fue entonces cuando los policías "pidieron refuerzos" al Cuerpo municipal para proceder "a la identificación y detención por ataque a la autoridad", a los implicados en estos hechos. Gasco indicó que también intervino la Ertzaintza, que "cerró el bar".
UNA MENOR
La dueña del mismo y su pareja fueron detenidos, mientras que el resto de clientes del establecimiento fueron identificados y puestos en libertad. El concejal puntualizó que en el momento de la "trifulca" estaba presente la hija de la propietaria, menor de edad, que "pudo ser herida o tener un ataque de ansiedad" y fue trasladada al hospital Donostia, "donde la recogió su padre".
Gasco destacó que este bar tiene "unas denuncias altísimas" y reiteró que su dueña y su pareja "se negaron a ser identificados y a hacer el parte, agredieron a los dos guardias que estaban allí". "Todo lo demás fue fruto de la encerrona que hicieron los clientes del bar a los agentes que acudieron allí de paisano a intentar poner un parte porque el ruido no era el lógico", indicó.