El gobernador del estado, Eugenio Hernández Flores, informó de que el Gobierno federal ha desplazado a 2.300 policías y soldados para asistir a la población ante la llegada del huracán, que tiene vientos sostenidos de más de 160 kilómetros por hora. Además, específicamente para atender a los afectados por "Dolly" se han movilizado 2.500 personas de corporaciones estatales y municipales de Tamaulipas, en el golfo de México.
El huracán tocó tierra aproximadamente a las 12.00 hora local (17.00 GMT) en South Padre Island y siguió hacia Port Isabel, Bahía Grande y Brazos Santiago Pass, unos 50 kilómetros al nordeste de Brownsville y Matamoros, en Tamaulipas, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami (Florida).
Los municipios mexicanos susceptibles de sufrir más el embate del huracán son los de la franja norte del estado, donde viven unas 605.200 personas: Matamoros, con más de 462.100 habitantes, Valle Hermoso (62.200), San Fernando (56.700), y Soto la Marina (24.200).
En un arco más amplio, se prevé que el ciclón afecte a Nuevo Laredo y a la capital de Nuevo León, Monterrey, ambas en México, así como en Brownsville, Corpus Christi y Victoria, en EEUU.
En el centro de Matamoros, vecina a Brownsville, ya se pueden observar árboles arrancados, así como cables derribados e inundaciones en las calles, mientras el cielo luce oscuro y la lluvia y el viento no cesan.
Protección Civil ha recomendado a la población no salir a la calle y permanecer en sus hogares mientras arrecia la lluvia.
En las primeras horas de incidencia de "Dolly" no está previsto que continúen las tareas de evacuación para no poner en peligro a las personas susceptibles de ser realojadas.
El último boletín del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) emitido a las 12.30 hora local (17.30 GMT) demanda "máxima atención" a la población en una franja de unos 240 kilómetros desde la población de La Pesca hasta Matamoros.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicó en su último informe, a las 11.00 horas (16.00 GMT), que "Dolly" se desplazaba a 11 kilómetros por hora, pero estaba en proceso de desaceleración.
"La muralla delantera del huracán golpea el norte de Tamaulipas", detalló el organismo, que mantiene como "fuerte" el índice de peligrosidad por el huracán.
En ese momento los vientos eran de 160 kilómetros por hora y las rachas de 195, pero el pronóstico es que caigan a 150 y 185 kilómetros por hora en las próximas horas.
Para entonces se esperan precipitaciones de entre 30 y 50 litros por metro cuadrado en Matamoros, y de la misma intensidad en la línea fronteriza que une Reynosa y Matamoros, de unos 130 kilómetros.
La "alerta roja" (peligro máximo) se mantiene en Tamaulipas y en las plataformas petroleras del nordeste de México, mientras que ya se estableció la "naranja" (peligro alto) en Nuevo León, estado vecino a Tamaulipas, donde se prevén abundantes precipitaciones.
Petróleos Mexicanos (Pemex) ha desalojado a 66 trabajadores de una plataforma localizada frente a las costas de Tampico, en el sur de Tamaulipas, pero no ha suspendido la producción de crudo ni interrumpido sus actividades.
En alerta "amarilla" (peligro moderado) están la zona central y oriental de San Luis Potosí, en el tercio norte de México, y el norte de Veracruz, también en el golfo, en donde se esperan daños menores.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha enviado a la zona a un millar de trabajadores, dos helicópteros y 42 vehículos, así como equipos de comunicaciones y materiales para efectuar reparaciones.