Según las fuentes, un responsable del ministerio de Transporte, identificado como Nabil Abdel Hasin al Shueili, falleció anoche por un ataque de un grupo de hombres armados enfrente de su domicilio en el barrio de Ur, en el este de Bagdad. En otro incidente, un grupo de rebeldes abrió fuego desde el vehículo en el que viajaban contra un puesto de control del Ejército iraquí en el barrio de Mansur, en el oeste de Bagdad, e hirió a dos militares.
Por otro lado, en la zona de Zafaraniya, en el sureste de la capital, el estallido de un artefacto explosivo al paso de un microbús dejó a cuatro civiles heridos.
Asimismo, las fuentes apuntaron que la Policía iraquí detuvo, gracias a informaciones proporcionadas por los servicios de Inteligencia, a tres personas en diversos escondites en el norte de Nayaf, a unos 160 kilómetros al sur de Bagdad.
Durante las redadas, las fuerzas de seguridad se incautaron de grandes cantidades de armas y de municiones, además de material explosivo de alta intensidad.
En Samarra, unos 120 kilómetros al norte de la capital, efectivos policiales hallaron en algunos valles del desierto, situados al oeste de la ciudad, 24.000 litros de material para fabricar explosivos.