Los ministros de Asuntos Exteriores, reunidos hoy en Luxemburgo, reconocieron la necesidad de firmar con los rusos un futuro partenariado estratégico en materias como la energía, pero no lograron ponerse de acuerdo en un calendario de negociaciones. Varios ministros coincidieron en que sería adecuado que se retomara el diálogo antes de la Cumbre bilateral del 14 de noviembre en Niza, cuya celebración nadie puso en duda.
Este hecho, según el titular de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, "es positivo" y muestra que hay "voluntad de diálogo".
Para recuperar el diálogo estratégico para el acuerdo de asociación, una serie de países -los bálticos, Polonia, Suecia y Reino Unido- afirman que quieren esperar a ver el comportamiento de Rusia en sus conversaciones con Georgia, que se iniciarán en Ginebra el próximo día 15.
La UE recalcó hoy en sus conclusiones que en dicho foro deberán aclararse temas pendientes como el futuro de la estabilidad y la seguridad en la región, y "la cuestión urgente de las personas desplazadas" incluidas las que deben volver a Kodori y Akhalgori, territorios de mayoría georgiana dentro de Osetia del Sur.
El problema con estas dos zonas, explicó el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner, es que el propio parlamento georgiano votó hace dos años que pertenecían a Osetia del Sur.
Y en el plan de paz de seis puntos que puso fin a las hostilidades no se mencionan los territorios. "No caímos", reconoció el ministro francés antes de afirmar que "todo se ha hecho muy deprisa, en dos meses, y nadie reprocha a la UE su trabajo, pero no hemos hecho milagros".
Entre los principales logros de la UE en este proceso citó el rápido despliegue de 300 observadores en las zonas que debían abandonar las tropas rusas, un avance que agradeció al jefe de la diplomacia europea, Javier Solana.
Recalcó Kouchner que los rusos se han retirado de las partes en las que ahora patrullan los europeos, adyacentes a las provincias secesionistas, y, así, han cumplido "estrictamente" lo que señalaba el plan de paz.
Los ministros -los jefes de Estado y Gobierno han delegado y no lo debatirán en profundidad, aclaró Kouchner- seguirán discutiendo sobre el futuro de las relaciones con Rusia en la Cumbre del miércoles y el jueves.
Las negociaciones para el ambicioso acuerdo estratégico con los rusos fueron congeladas por la UE el 1 de septiembre "hasta la retirada de las tropas rusas a posiciones anteriores al 7 de agosto", cuando comenzó la guerra relámpago con Georgia.
El 7 de agosto Rusia estaba presente en Osetia del Sur y Abjasia con unos 3.000 soldados en misión de paz, desplegados tras las guerras de los noventa, más 400 efectivos "ferroviarios" que había enviado tres meses antes, provocando la alarma internacional.
Tras el conflicto con Georgia, hay 3.800 soldados adicionales rusos en cada una de las provincias, cuya independencia ha reconocido Moscú.
Según la tesis de la presidencia francesa de turno, y de la Comisión Europea, este envío no violaría el acuerdo de paz que auspició el presidente galo, Nicolás Sarkozy, ya que éste se refiere a líneas de demarcación, pero no a volúmenes militares.
La mayoría de los países europeos es partidaria de continuar el diálogo para un acuerdo energético y comercial, que ya tuvo un inicio complicado el pasado junio tras dos años de vetos de Lituania y Polonia (que no podía exportar carne a Rusia).