El estacionamiento del sistema de defensa antimisiles "Iskander" es una respuesta al planeado despliegue de un escudo antimisiles estadounidense en el centro y este de Europa, explicó Medvédev en Moscú, en su primer discurso sobre el estado de la Nación. También está prevista la instalación de emisoras interferentes contra el sistema estadounidense, dijo, sin dar a conocer mayores detalles.
El antecesor de Medvédev, Vladmir Putin, también había anunciado el despliegue de misiles de corto alcance en las cercanías de Kaliningrado, ubicado entre los Estados de la OTAN y la UE Lituania y Polonia, territorio prusiano anexionado por la Unión Soviética al final de la Segunda Guerra Mundial.
Como medida contra el sistema estadounidense previsto en Polonia y la República Checa, Medvedev también dio marcha atrás a la decisión de desmantelar en el marco de la reforma del Ejército tres regimientos de la división de misiles en la zona de Kaluga, al sudoeste de Moscú.
Rusia toma estas medidas después de que ofreciera en vano en reiteradas ocasiones colaborar con Estados Unidos, dijo el jefe del Kremlin. "Desgraciadamente, nuestro aliado no quiso escuchar".
Medvedev destacó sin embargo que Rusia no se dejará atraer por una nueva carrera armamentística, a pesar de la "ampliación desenfrenada" de la OTAN. "Pero tenemos que considerar estas medidas en la configuración de nuestra defensa".
Rusia se siente amenazada en sus intereses en materia de seguridad también por la perspectiva de que las ex repúblicas soviéticas Georgia y Ucrania puedan ingresar en la OTAN, añadió.