Balza realizó estas manifestaciones en Zarautz, a donde se desplazó para visitar la comisaría de la Ertzaintza, donde esta madrugada hizo explosión un artefacto causando daños materiales. El responsable de Interior del Gobierno vasco confirmó que la explosión no fue un acto de kale borroka sino un atentado de ETA. El artefacto, según explicó, estaba compuesto por entre tres y cinco kilos de un explosivo, que todavía se está determinando.
"No puedo todavía precisar, será amonal, amosal, algo por el estilo, eso lo iremos aclarando", indicó Balza, quien no quiso revelar cuántas personas participaron en el atentado.
Preguntado por si existe un comando operativo, Balza indicó que hablar de la existencia de un comando "no es exactamente real" y sí precisó que ETA dispone de una red de legales con capacidad "para cometer atentados "graves pero sencillos" en "cualqier parte del Territorio.
"Esto de hablar de un comando no es exactamente real, ETA dispone de una red de legales que le da capacidad de operar limitadamente porque también el trabajo en Francia está haciendo que sufran muchas detenciones", añadió.
El titular de Interior manifestó que hay que tener "claro" que la red de legales con que cuentan les permiten cometer un atentado "grave pero sencillo de estas características en cualquier parte del Territorio". "Por lo tanto, la alerta y la preparación para reaccionar contra ellos es en el conjunto del Territorio", precisó.
Preguntado por las acciones violentas que se vienen produciendo en Zarautz, indicó que en el municipio ha habido "atentados graves, varios casos tanto de kale borroka como de ETA, ha habido información de ETA" y, por ello, señaló que es "un pueblo que tenemos que trabajar desde un punto de vista de investigación con un carácter muy importante".
Balza aseguró que las medidas de seguridad de la comisaría impidieron que pudieran situar el artefacto "más al interior de la comisaria" y añadió que la comisaría cuenta con un sistema de grabación e infrarojos, pero no quiso detallar si quedó grabado el momento en el que se colocó el explosivo.
El responsable de Interior condenó esta "muestra más del terrorismo vandálico de ETA", que evidencia "la intolerancia y fascismo" que demuestra hacia la sociedad vasca. Balza, que agradeció las muestras de solidaridad, afirmó que la reacción va a ser "unánime contra ellos" y señaló que los ertzainas afectados le han transmitido que "con nosotros no van a poder, vamos a salir adelante y quien hace estos actos tendrá que pagar con ellos".
Balza advirtió a ETA de que no van a conseguir "ninguno de sus objetivos" y añadió que la Ertzaintza "se siente fuerte por el apoyo social e institucional" y por el "compromiso" de los agentes de la Policía, "que van a seguir trabajando por la seguridad de este país".
Reacción vecinal
El atentado causó daños en la zona del garaje y los vestuarios del centro policial y provocó numerosos desperfectos en varias viviendas cercanas, cuyos vecinos salieron de sus casas asustados por la explosión.
"Nos hemos despertado gritando: ¡Una bomba! ¡Una bomba!", explicó una vecina de la zona, quien comentó que la "fuerte" explosión registrada hacia la 1:30 horas de esta madrugada hizo que se cayera sobre su cama el embellecedor interno de una ventana.
El atentado no provocó daños personales, aunque causó un socavón de más de un metro de diámetro en la parte trasera de la comisaría, en la calle Lapurdi, así como daños en los garajes y vestuarios de este centro.
La misma vecina explicó que al ver humo, algunos vecinos decidieron salir de sus casas, aunque poco después regresaron a las viviendas pero ya no pudieron conciliar el sueño.