Ibarretxe ha ofrecido esta tarde una recepción al cuerpo consular destacado en Euskadi y ha aprovechado la ocasión para realizar un análisis de la situación política vasca y hablar del conflicto político y judicial abierto con el Gobierno de España a raíz de la aprobación hace casi un mes de la Ley de Consulta en el Parlamento Vasco. El presidente vasco ha explicado a los cónsules que las instituciones vascas desean un mayor nivel de autogobierno político y económico, y mayor capacidad de decisión "para vivir mejor". Y ha dicho que el único argumento esgrimido por Zapatero para rechazar este objetivo es el "no porque no me da la gana".
"No porque no me da la gana desarrollar el Estatuto, no porque no me la gana transferir la gestión de la Seguridad Social, no porque no me la gana que consultéis sobre materias que no obligan a nadie más que a las instituciones vascas, no porque no me la gana a la competencia en materia de innovación...", ha señalado.
Tras asegurar que el argumento del siglo XXI es "el diálogo y el convencimiento", ha juzgado incomprensible que Zapatero asuma como gran objetivo político "derrotar al lehendakari. Mi objetivo político no es derrotar a nadie, mi objetivo político es tener más autogobierno para vivir mejor, para que los vascos vivan mejor, no para tener una bronca con nadie.
"Me gustaría que transmitierais a los gobiernos y países que representáis esto: que los vascos no queremos más autogobierno político y económico para derrotar a nadie, no. Queremos un modelo de relación amable con España, con el Gobierno de España, con la UE, con cada uno de los países a los que representáis", ha añadido.
El lehendakari se ha referido de esta forma a las declaraciones efectuadas el pasado domingo por Zapatero durante la clausura del Congreso del PSC en las que dijo que su principal objetivo político para esta legislatura es conseguir que Patxi López sea lehendakari.
Finalmente, Ibarretxe ha asegurado ser optimista sobre el futuro de la sociedad vasca y ha dejado clara su voluntad de ejercer durante los próximos tiempos "un liderazgo firme, sereno y sincero desde un punto de vista político y económico, con ideas, y sin miedo al fracaso porque el que tiene miedo al fracaso al final fracasa".