En el juicio, que continuará mañana, se sientan en el banquillo otras 24 personas: cinco colombianos, un dominicano, un belga y 17 españoles (ocho de ellos guipuzcoanos), que presuntamente introducían cocaína a través del puerto de Barcelona y que se enfrentan a peticiones de pena que van de los 11 a los 16 años de prisión. Durante la sesión de hoy han declarado diez de los imputados, entre ellos los cinco colombianos, el ciudadano dominicano y dos catalanes, que han reconocido los hechos de los que se les acusan, constitutivos de diversos delitos contra la salud pública.
La sala, presidida por el magistrado Alfonso Guevara, también ha tomado declaración a Luis Fernando Olasagasti y Fernando Carlos Sánchez Sedano, dos de los guipuzcoanos imputados en la causa, que ha negado los hechos, mientras que Orbegozo será interrogado previsiblemente mañana.
En su declaración, Olasagasti ha destacado que inició una relación comercial con el principal acusado por su pertenencia a la familia de un industrial "muy conocido" que podía abrirle contactos "de interés".
"Jamás me presentó ninguna operación que yo pudiera considerar ilícita", ha aseverado el acusado, que ha subrayado que su relación con Orbegozo -presuntamente destinada a gestionar importaciones- se prolongó unos meses y "no llegó a fructificar".
Los procesados fueron detenidos en abril de 2005 en Barcelona, Madrid y Alicante, así como en las localidades guipuzcoanas de Beasain, Rentería, Hondarribia, San Sebastián y Usurbil, dentro de la denominada "operación Renacuajo".
Los detenidos en Barcelona eran estibadores del puerto, mientras que los colombianos están relacionados con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), según la nota de prensa que entonces hizo pública la Guardia Civil.
La operación se saldó con la incautación de la droga y de una veintena de vehículos, 200.000 euros en metálico, joyas, relojes y diferente material informático y de telecomunicaciones.
El escrito de acusación provisional del Ministerio Público señala como principal imputado a Faustino Orbegozo, quien presuntamente "actuaba en España como responsable y encargado" de la organización delictiva que introdujo por barco en el puerto de Barcelona un contenedor, procedente de Panamá, con 459 kilos de cocaína disimulada entre copos de maíz tostado.