En comparecencia de prensa, Dean explicó que los hogares "extensivos", ocupados por los padres, los hijos y los abuelos, están desapareciendo en el País Vasco, y en su lugar, están cobrando peso los modelos de familia compuestos por parejas solas o con hijos, por personas solteras o familias monoparentales. Según dijo, el 76,8 por ciento de los jóvenes que demandan una vivienda lo hace porque quiere independizarse, el 19,9 por ciento para vivir en pareja, el 1,4 por ciento porque se va a casar y el 2 por ciento por "otros motivos".
Como consecuencia, cada vez viven menos personas en cada hogar, apuntó. Así, en el año 1991 cada vivienda estaba ocupada por un ratio de 3,3 personas y en 2005 esta cifra bajó a 2,6.
Además, recordó que la esperanza de vida ha aumentado, lo que implica que las viviendas están ocupadas un mayor número de años, los divorcios y separaciones también se elevan y aunque parte de las viviendas vacías y de segunda residencia están siendo ocupadas para generar hogares de primera residencia, la demanda de vivienda crece.
El viceconsejero de Vivienda explicó que, cada descenso de una décima en el ratio de personas por hogar, se corresponde con 21.000 necesidades de vivienda.
Según Dean, ante la previsión de un ligero incremento de la población en el futuro, las necesidades para la próxima década se sitúan en torno a las 100.000 viviendas.
El viceconsejero admitió que la situación es "delicada" porque hace falta responder de manera "adecuada" a las necesidades de vivienda.
Para hacer frente a este reto, el Gobierno Vasco tiene previsto impulsar 25.000 hogares protegidos entre 2007 y 2010.
Además, tratará de movilizar el mayor número posible de viviendas vacías mediante el programa "Bizigune". También desarrollará una "potente" estrategia de regeneración urbana de suelos degradados, como las que se están desarrollando en Zorrozaurre (Bilbao) y en Sestao.
Asimismo, dijo que es necesario ocupar los nuevos suelos de forma "intensiva" en número de viviendas, sabiendo que el total de personas que van alojar esos hogares va a ser menor.
Paralelamente, abogó por liberar suelos industriales y de uso privado para obtener espacios públicos de ocio y equipamientos.
Y como conclusión de todo lo anterior, anunció que el Gobierno Vasco reducirá la superficie media de las viviendas que construyan en un futuro.
Por otro lado, explicó que es importante "que todo el suelo que ocupemos lo dediquemos a primera residencia, no podemos permitirnos ocuparlo con urbanizaciones de segunda residencia que generan ciudades fantasma".
Dean opinó que "la mejor manera de responder en la necesidad de vivienda de la población vasca es construir vivienda protegida" y opinó que la Ley del Suelo es una herramienta válida para ir avanzando en esta dirección.
A su juicio, "si el conjunto de las instituciones asumen esta responsabilidad, podremos dar una respuesta adecuada a la demanda de vivienda, pero si no somos previsores y no realizamos un uso intensivo de los terrenos, la presión sobre el suelo en los próximos años en Euskadi puede ser insostenible y parte de nuestra población tendría que trasladarse a vivir fuera".