El estudio, que analiza el comportamiento de los jóvenes de entre 15 y 29 años, revela un incremento del 4,4% del número de detenciones realizadas entre 1998 y 2005. Así, en el año 2005 se arrestó en Euskadi a un total de 3.537 jóvenes, lo que arroja una media de 8,9 jóvenes por cada mil habitantes, de los cuales, el 91,3% fueron varones. La mayoría de las detenciones se debieron a actos de vandalismo y violencia callejera, seguido de las lesiones. No obstante, la tasa de detenciones entre la juventud vasca se sitúa en 8,9 detenciones por cada mil personas, frente a las 21,3 de media del Estado español, es decir, 12,4 puntos por debajo.
Según ha indicado el director de Juventud y Acción Comunitaria, Xabier Sánchez, ello se debe a que los jóvenes de Euskadi "son más pacíficos" que en el resto del Estado. A su juicio, sus comportamientos delictivos pueden estar motivados por determinadas conductas, como la "precocidad" detectada en el consumo de drogas y alcohol, la imitación de modelos de la juventud más adulta o el aumento del tiempo dedicado al ocio. Ello explicaría asimismo el aumento de las detenciones practicadas entre los jóvenes de 15 a 19 años, cuya tasa se sitúa en 11,3 detenidos por mil individuos.
Por territorios, Araba registra el mayor número de arrestos, con 7,1 detenidos por cada mil jóvenes, frente a los 10,3 de Bizkaia y los 7,1 de Gipuzkoa.
El estudio advierte además de que en Euskadi se produce un retraso "bastante importante" en la emancipación de los jóvenes ya que la edad media en la que se abandona el hogar familiar ronda los 30-32 años, frente a los 26-28 del conjunto del Estado.
Según datos del Observatorio, en 2001 el 18,6% de los jóvenes vascos vivía fuera del hogar familiar, frente al 24,3% del resto del Estado. La gran mayoría (75,3%) disponía de vivienda en propiedad, mientras que el 17,7% vivía en régimen de alquiler, cifra que contrasta con el 25,7% de media estatal.
El 62,2% de los emancipados estaba soltero y el 68,9% se encontraban ocupados. Además, la gran mayoría constituían hogares unifamilares (68,3%). Según ha indicado Sánchez, el aplazamiento o incluso "bloqueo" de la emancipación juvenil responde a la eventualidad en los trabajos, el precio de la vivienda y a que la fórmula del alquiler es más rechazadas culturalmente.
Trabajo y educación
En este sentido, el informe advierte de que los jóvenes vascos se incorporan a una edad más tardía al mercado laboral, aunque con mejores puestos, ya que sus trayectorias educativas son más largas que las de los jóvenes españoles. En concreto, Euskadi tiene una tasa de actividad del 58,4% frente al 61,6% del Estado y la tasa de paro se sitúa en el 18%, dos puntos por debajo del promedio español. La mayoría de los jóvenes se encuentran en situación de asalariado, bien como eventual o fijo, por lo que "uno de los rasgos que definen la inserción laboral de los jóvenes en el mercado de trabajo es la eventualidad".
El informe destaca que los jóvenes vascos tienen una educación más alta que la del resto del Estado ya que los jóvenes con estudios de segundo grado (66,9%) y tercer grado (21,4%) son mayores que en España (65,8% y 15,4% respectivamente).
Asimismo, los resultados educativos son mejores en Euskadi al terminar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y la tasa de abandono educativo prematuro se ha reducido al 12,7% en 2007, 19 puntos por debajo que la tasa española. "Esto sugiere que los jóvenes de 18 a 24 años residentes en el País Vasco tienen una probabilidad notablemente inferior de abandonar tempranamente la educación", ha advertido Sánchez.
Por último, en 2001, el 43,5% de los jóvenes vascos de 15 a 29 años eran euskaldunes, el 36,1% cuasi-euskaldunes y el 20,5% restante castellano hablantes. El estudio revela que "a menor de edad del joven tiende a crecer el porcentaje de euskaldunes y decrecen los índices de cuasi-euskaldunes y de no euskaldunes".