La sentencia es una victoria histórica para la comunidad gay de Estados Unidos y, de entrar en vigor, convertiría al estado más poblado del país en el segundo en permitir las bodas entre homosexuales después de Massachusetts. La Corte argumentó que permitir a estas parejas acceder sólo al estatus de "unión doméstica", que otorga ciertos derechos pero no es un matrimonio, "infringe su derecho constitucionales a casarse y tener la misma protección ante la ley garantizada por la constitución de California"
Añadió que esta sentencia obliga que las autoridades del estado a asegurarse de que los responsables locales "permitan la parejas del mismo sexo contraer matrimonio en sus municipios".
La decisión se tomó por mayoría simple -cuatro votos frente a tres- de los miembros de la Corte, seis de ellos elegidos por el partido Republicano.
"La Corte Suprema de California dio hoy un paso gigantesco para asegurar que todo el mundo, y no sólo en este estado sino en todo el país, sea tratado igual ante la ley", dijo el fiscal Dennis Herrera, representante de la ciudad de San Francisco, uno de los demandantes.
Por su parte, la organización internacional Human Rights Watch calificó la decisión de "histórica" y afirmó que espera que "presione al gobierno de EEUU para dejar de obstruir un trato igualitario de relaciones y familias".
En el exterior de la Corte, decenas de parejas de homosexuales y simpatizantes de la causa celebraron la noticia con gritos de júbilo.
Para hoy mismo está prevista una gran fiesta en Castro, el legendario barrio gay de San Francisco, cuya decisión de permitir las bodas entre homosexuales en 2004 desencadenó este proceso judicial. Sin embargo, el veredicto de hoy podría no ser la última palabra sobre el asunto.
Varios grupos conservadores de carácter religioso han recogido más de un millón de firmas para apoyar una iniciativa que pretende modificar la constitución de California para declarar inconstitucional el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Si al menos 694.354 de estas firmas se declaran válidas, la medida podría votarse en California en los comicios de noviembre próximo, coincidiendo con las elecciones presidenciales. De aprobarse un cambio en la constitución, todas las decisiones judiciales anteriores quedarían anuladas.
California ya votó en 2000 a favor de mantener las leyes de 1977 que definen el matrimonio como la unión entre hombre y mujer pero, en aquella ocasión, la medida no modificó la constitución estatal.
Glen Lavey, asesor legal del grupo conservador Fondo para la Defensa de la Alianza, dijo a la prensa estadounidense que su organización pedirá a los jueces que paralicen la aplicación de la decisión hasta las elecciones.
En principio, el veredicto de hoy se hará efectivo en 30 días. Los conservadores no podrán contar esta vez con el apoyo del gobernador del estado, Arnold Shwarzenegger, que en dos ocasiones anteriores vetó leyes que habrían garantizado a las parejas del mismo sexo contar con los derechos que otorga el matrimonio.
En un comunicado emitido tras la decisión de la Corte, Schwarzenegger señaló que respeta la decisión y que "no apoyará un cambio en la modificación que pudiera invalidar" el veredicto de hoy.